En un giro importante para los esfuerzos binacionales de seguridad, México y Estados Unidos acordaron fortalecer la colaboración en el combate al tráfico de armas, las finanzas ilícitas y la operación de cárteles. Durante la reunión del Grupo de Implementación de Seguridad México-Estados Unidos, celebrada el 26 de septiembre en McAllen, Texas, se presentó la iniciativa “Misión Cortafuegos: Unidos contra el Tráfico de Armas”, la cual pondrá a disposición del país herramientas tecnológicas avanzadas como eTrace y sistemas balísticos aplicables en las 32 entidades federativas.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este pacto representa un momento histórico, pues implica que Estados Unidos reforzará los operativos para controlar el flujo de armas desde su territorio hacia México. “Nunca se había logrado un acuerdo de este tipo”, destacó, al tiempo que subrayó que la soberanía nacional no está en negociación.
Además del uso de eTrace —sistema que permite rastrear armas desde su venta hasta su recuperación en escenas delictivas— y tecnología balística, se creará una plataforma segura para el intercambio de datos sobre carga sospechosa. También se conformará un grupo de trabajo binacional para coordinar acciones legales contra flujos financieros ilícitos, incautación de bienes de redes delictivas y lucha contra el huachicol y el tráfico transfronterizo de drogas.
Las autoridades de ambos países coincidieron en que estas medidas marcarán un antes y un después en la cooperación de seguridad bilateral. Se espera que la operación coordinada no solo refuerce la capacidad local para combatir actores criminales, sino que genere eficacia en la persecución de redes transnacionales que operan en múltiples jurisdicciones.


