La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México confirmó que el operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), contó con cooperación y apoyo de las autoridades de Estados Unidos. El anuncio se dio en el contexto del reforzamiento de la lucha contra el crimen organizado que ambos países han mantenido en los últimos años.
Según la Sedena, la operación que tuvo lugar el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco, fue planificada y ejecutada por las fuerzas federales mexicanas con apoyo de inteligencia proporcionada por agencias estadounidenses, dentro del marco de cooperación bilateral contra el narcotráfico. Además de información de inteligencia, otros elementos operativos complementarios ayudaron a ubicar el paradero de El Mencho, considerado uno de los criminales más buscados tanto por México como por Estados Unidos.
El operativo no solo terminó con la muerte de El Mencho, sino que también dejó otros siete presuntos integrantes del CJNG abatidos y tres integrantes de las fuerzas armadas mexicanas heridos, según el comunicado oficial. Tras el enfrentamiento, se desató una oleada de violencia que incluyó bloqueos de carreteras, quema de vehículos y actos de agresión en diversas zonas del país.
Las autoridades señalaron que esta operación fue posible gracias a una coordinación estrecha entre la Sedena, el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General de la República (FGR) y las agencias estadounidenses que compartieron información estratégica. Esta colaboración forma parte de esfuerzos de años para combatir estructuras criminales transnacionales que operan a ambos lados de la frontera.
La confirmación de esta cooperación pone de manifiesto el papel de Estados Unidos no solo como aliado en materia de seguridad, sino también como un actor decisivo en la obtención de información clave para desarticular organizaciones delictivas con alcance internacional. A través de este apoyo, se integraron datos de inteligencia y análisis que facilitaron la ubicación y ejecución del operativo.
Este tipo de coordinación refleja una estrategia compartida entre ambos países para enfrentar el narcotráfico y otras amenazas del crimen organizado que traspasan fronteras, destacando que, en la lucha contra grupos como el CJNG, ningún país actúa de manera aislada.


