El astronauta estadounidense James Arthur Lovell Jr., comandante de la misión Apolo 13 que logró regresar a la Tierra tras una grave avería en 1970, falleció este viernes a los 97 años. La NASA informó que Lovell “convirtió una potencial tragedia en un éxito” luego de que una explosión a bordo obligara a abortar el alunizaje, mientras la nave se encontraba a cientos de miles de kilómetros del planeta. El regreso y amerizaje en el océano Pacífico fue seguido en directo por decenas de millones de personas y se convirtió en uno de los momentos más recordados de la historia espacial.
Lovell participó también en la misión Apolo 8, siendo el primer hombre en viajar dos veces a la Luna. El jefe interino de la NASA, Sean Duffy, destacó que su trayectoria ayudó a “forjar un camino histórico” para el programa espacial estadounidense.
Nacido el 25 de marzo de 1928 en Cleveland, Ohio, un año después del vuelo transatlántico de Charles Lindbergh, Lovell mostró desde joven interés por la aviación. Durante su adolescencia en Wisconsin, construyó un cohete casero con pólvora que alcanzó unos 24 metros de altura antes de estallar. Su padre falleció en un accidente automovilístico cuando él tenía cinco años, y su madre trabajó sin descanso para sostener a la familia.
La falta de recursos para la universidad lo llevó a enlistarse en la Marina de Estados Unidos, que ofrecía formación universitaria y entrenamiento como piloto. Inicialmente ingresó a un programa para pilotos de combate y luego fue aceptado en la Academia Naval de Annapolis, donde se graduó en 1952. Ese mismo día contrajo matrimonio con Marilyn Gerlach, su novia de secundaria, con quien permaneció más de siete décadas hasta su fallecimiento en 2023.
Lovell acumuló más de 7 mil horas de vuelo y fue parte del cuerpo de astronautas desde 1962. Su liderazgo en el Apolo 13 quedó inscrito como uno de los mayores logros de gestión de crisis en la historia de la NASA.


