El productor y creativo mexicano Pedro Torres, uno de los nombres más influyentes en la historia de la televisión en México, falleció este viernes 30 de enero a los 72 años tras una prolongada lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas motoras y que finalmente acabó con su vida rodeado de su familia, informaron sus allegados a través de un comunicado difundido en redes sociales.
Torres fue reconocido por revolucionar la narrativa audiovisual en la televisión abierta mexicana, convirtiéndose en un pionero que combinó la producción de contenidos con una estética publicitaria y visual que transformó la forma de comunicar y entretener. Su carrera se desarrolló durante varias décadas y abarcó desde la realización de cortometrajes y publicidad hasta la producción de videoclips, series, formatos de entretenimiento y realities de enorme impacto social.
Formado en la London International Film School en la década de 1970, Torres consolidó su trayectoria primero en el campo de la publicidad y posteriormente en la televisión, donde su sello creativo fue clave para introducir un lenguaje moderno, dinámico y visualmente atractivo en programas especiales, noticieros, eventos conmemorativos y series televisivas. Gracias a su visión, muchos de los formatos que hoy se consideran estándar en la televisión mexicana adoptaron elementos estéticos y narrativos que él impulsó.
Uno de los hitos más destacados de su carrera fue la producción del formato del reality show “Big Brother” para el mercado mexicano a partir del año 2000, un programa que marcó un antes y un después en la audiencia y que lo posicionó como figura clave en la producción de contenidos de entretenimiento en Televisa y después desde su propia productora, Mediamates, y otras empresas como Curiosity, enfocadas en contenidos multiplataforma.
Además de su trabajo en televisión, Torres también dirigió y produjo videoclips memorables para artistas de renombre como Luis Miguel, Emmanuel, Julio Iglesias, Pandora y Cristian Castro, entre otros, contribuyendo de manera significativa al cruce entre la producción audiovisual comercial y la musical.
La trayectoria de Pedro Torres también incluyó la producción de telenovelas como “Corona de lágrimas” y series que exploraron diversos géneros, consolidando su reputación como un creador versátil e innovador en distintos formatos de entretenimiento. Su influencia trascendió generaciones y su visión se mantuvo vigente incluso en los últimos años, cuando continuó desarrollando proyectos que exploraban nuevas formas de narración y producción audiovisual.
En los últimos meses de vida, Torres enfrentó el avance de la esclerosis lateral amiotrófica, una condición que afecta progresivamente la capacidad de movimiento y control muscular. Su hijo Pedro Antonio había publicado en diciembre de 2025 que el productor estaba “delicado, pero estable”, mientras figuras del medio expresaban su apoyo y reconocimiento por su legado creativo.
La noticia de su muerte desató una ola de condolencias y homenajes en el medio artístico y entre colegas de la industria del entretenimiento, quienes destacaron su papel como un visionario que no solo produjo contenidos de alta calidad, sino que también sentó las bases estéticas y narrativas de buena parte de la televisión contemporánea en México.
La familia Torres pidió respeto a su privacidad en este momento de duelo y anunció que los actos fúnebres serán de carácter privado, aunque invitaron a quienes lo admiraron a recordarlo y honrarlo por medio de las ceremonias religiosas que se oficiarán en su memoria.
Pedro Torres será recordado como un referente de la producción televisiva mexicana, un creativo que supo interpretar los cambios del medio y adelantarse a las tendencias, dejando una huella innegable en la forma en que se concibe y produce el entretenimiento audiovisual en el país.


