El Gobierno de Cuba informó sobre la muerte de uno de los seis detenidos tras el enfrentamiento armado ocurrido a finales de febrero entre las Tropas Guardafronteras del país y una lancha rápida procedente de Estados Unidos, un incidente que dejó varios fallecidos y heridos y que continúa generando repercusiones políticas y judiciales.
De acuerdo con el Ministerio del Interior de Cuba, el detenido falleció el 4 de marzo debido a las heridas que había sufrido durante el intercambio de disparos ocurrido días antes, cuando autoridades cubanas interceptaron la embarcación en aguas territoriales de la isla.
El enfrentamiento se produjo el 25 de febrero cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, cuando una patrullera cubana intentó identificar una lancha rápida con matrícula de Florida. Según la versión oficial, los ocupantes de la embarcación abrieron fuego primero contra las fuerzas cubanas, lo que provocó un tiroteo en el que murieron varios tripulantes y otros resultaron heridos.
Las autoridades cubanas señalaron que en la lancha viajaban diez personas, todas cubanas residentes en Estados Unidos, y que tras el enfrentamiento cuatro de ellas murieron en el lugar, mientras que seis fueron detenidas y trasladadas a centros médicos bajo custodia.
Durante la inspección de la embarcación, las autoridades afirmaron haber encontrado un importante arsenal que incluía fusiles de asalto, pistolas, cargadores, chalecos antibalas, dispositivos de comunicación y otros equipos de carácter militar. Según el relato oficial, el material indicaría la preparación de una operación armada en territorio cubano.
El gobierno cubano calificó el incidente como un intento de “infiltración con fines terroristas”, mientras que algunos sectores del exilio cubano en Estados Unidos han cuestionado esa versión y han pedido mayor transparencia sobre lo ocurrido durante el enfrentamiento.
Tras el suceso, la Fiscalía de Cuba presentó cargos por delitos de terrorismo contra los sobrevivientes detenidos y solicitó prisión provisional mientras avanzan las investigaciones. Las autoridades indicaron que el proceso se realizará “en el marco de la legalidad y en defensa de las instituciones del país”.
El incidente también ha generado atención en Estados Unidos, donde funcionarios confirmaron que al menos uno de los fallecidos era ciudadano estadounidense y señalaron que el caso está siendo investigado por autoridades federales.
El enfrentamiento marítimo se produjo en un contexto de tensiones políticas entre ambos países y ha reavivado el debate sobre las actividades de grupos opositores radicados en el exterior y las medidas de seguridad del gobierno cubano en sus aguas territoriales.


