Por: Cristina Padín.
De mirada dulce como una violeta de las que hablan de Madrid… a la vez firme como un roble y como un junco… mujer de tacones y labios rojos, lectora de letras que cuentan leyendas taurinas o aventuras en paisajes de Navidad.. mujer libre, soñadora, leal. Actual.
Hombre de ley. De verdad. Valiente, pero no con la valentía de los guerreros (ya no estamos en la Edad Media) y sí con el valor del saber estar y el saber actual. Ser de sinceridad. Con nobleza y esfuerzo.. y el clasicismo en camisa y zapatos. De libros.
Rompedora de noches que acaban al alba al sonido de Tanxugueiras, por ejemplo. Madre, o tal vez no. Hija sí. Dueña de su pensar, de su besar, de su amar. Mujer de hoy, culta, elegante, exquisita. La que se atreve a vivir. La que vive como quiere…
Torero de larga muleta. O no. Quizá uno de los maestros que hacen pan. Profesor (una de las más bellas labores, denostada únicamente por los que desconocen alfabetos) Un hombre real. Creyente. O no. Generoso. Sin falsedad, sin intereses ocultos. Un señor.
Mujeres y hombres. Mujercitas y hombrecitos de hoy, del 2022 que languidece…
Esta historia es un homenaje a la creadora de Mujercitas en su cumpleaños, un libro que me fascina
A cada mujer leal, sincera, trabajadora, valiente… que vive su vida. A mis amigas A, M, B, I, G, J… por ejemplo
A cada hombre real, honesto, trabajador, valiente… que vive su vida. A JM, F, JC, P, C, J, E, M… por ejemplo
Al toreo
A mi querido Luis
A los libros, a las letras, a las palabras
A la verdad y la valentía
A toda aquella persona que sabe vivir y vive.. cada una según sus deseos.. con barra de labios o sin ella.. hay mil formas de vivir
A los besos


