El 1 de enero de 2025, a las 09:43 horas, en el Hospital Materno Infantil “Consuelo Vadillo Gutiérrez” de Mérida, Yucatán, nació el primer bebé de la denominada “Generación Beta”. Este término se refiere a los niños nacidos entre 2025 y 2039, quienes crecerán en un entorno donde la tecnología digital y física estarán completamente integradas.
El recién nacido, de sexo masculino, pesó 2.645 kilogramos y midió 47 centímetros. Tanto él como su madre se encuentran en buen estado de salud. Aunque no se han revelado más detalles personales, su llegada marca el inicio de una nueva cohorte generacional.
La “Generación Beta” sucederá a la “Generación Alfa” (2010-2024) y estará compuesta por los hijos de los millennials más jóvenes y de la Generación Z adulta. Se estima que para 2035 representarán el 16% de la población mundial. Esta generación vivirá en un mundo donde lo digital y físico serán indivisibles, con tecnologías como la inteligencia artificial, entornos virtuales inmersivos y transporte autónomo formando parte de su vida cotidiana.
La crianza de los niños de la Generación Beta estará influenciada por la integración de herramientas digitales, aunque con una mayor conciencia de los riesgos asociados al uso temprano de la tecnología. Los padres jugarán un papel crucial en ayudar a sus hijos a gestionar sus identidades digitales de manera segura, fomentando un equilibrio entre la hiperconectividad y las actividades fuera de línea.
Además, esta generación enfrentará desafíos globales como el cambio climático y la urbanización acelerada. Se espera que desarrollen una mentalidad enfocada en la sostenibilidad y la innovación para abordar los problemas más urgentes de su tiempo.
La llegada del primer representante de la Generación Beta en Yucatán simboliza el comienzo de una era caracterizada por avances tecnológicos y cambios sociales significativos, que redefinirán la forma en que las futuras generaciones interactúan con el mundo que les rodea.


