La Revista
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Atardecer…

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Al niño le encantaba pasar tiempo con su abuelo. Era el mejor! Conocía los secretos de los toros y los caballos, sabía muchas aventuras, y jamás se cansaba de jugar. Era tierno, le compraba helados, le asaba manzanas en otoño…

Un día falleciò la abuela de un compañero de colegio. Todos se pusieron muy tristes…

El pequeño empezò a obsesionarse con el tema…

Papá le explicò… Le contò que la vida es un regalo que hemos de agradecer y que nunca sabemos lo que Dios tiene para cada uno de nosotros, por eso hemos de vivir con alegría cada día… Le hablò de la edad, de cada una de las edades…

Le dijo que él disfrutaba mucho de su abuelo, pero también de su primo bebé. Acababa de iniciar la vida, era la ruptura del alba. Él era el amanecer, puro. También lo pasaba bien con su prima adolescente, era la mañanita. Papá y mamá eran el mediodía…

El abuelo el atardecer, tan lindo, tan sereno…

Cada momento del día y de la vida son bellos!

Dedicado a mi abuela
Dedicado a mi amigo Boni, a Lourdes, Carlota y Candela
Dedicado a Paty, con un beso
Dedicado a Luisito, y a toda su familia!

Lágrimas…

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Había habido un conjuro. O algo así. Un juego de encantamientos, como decían en el tan fascinante Don Quijote. Y la flor permanecía algo así como dormida… Los pequeños la miraban, le ofrecían agua, acariciaban sus pétalos con ternura… Y ella lo agradecía, y les regalaban brisas de aroma delicioso! Lo que no podía era sentir dolor…

El gato sin querer le arañò unas hojas y no sintiò nada, ni se enterò. Se cayò una de las pequeñas y se lastimò la rodilla, pero la flor pareciò no darse cuenta, en otra ocasiòn hubiera empatizado con la niña… Entraba mucho sol por la ventana y se le quemaba todo su cuerpo, y sin embargo no parecía notarlo. Qué raro…

Al llegar la noche concluyò el hechizo…

Dicen que la familia estaba viendo las noticias en la televisiòn, y que lo que escuchò la flor la hizo llorar tanto que las lágrimas no se acababan…

No sé, mi plegaria para tanto dolor
Dedicado a las personas que sufren, a las personas de mi alma y a Luisito, que por supuesto está en mi alma

Borrando y cambiando…

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Un día llegò un Hada de cabello azul. Y ofreciò una goma de borrar mágica a muchas personas. Les otorgò también el poder de borrar cada cosa que no les gustara… Con una única condiciòn: que esas cosas únicamente fueran cuatro… Y se fue! Volando! Delicada y dulce…

En el lugar en menos de media hora crecía el caos más asombroso. Lucas quería eliminar los deberes, Mateo quería librarse de los mosquitos, Mauricio lo que prefería borrar era el malestar de su caballo. Los mayores ansiaban decir adiòs a las enfermedades… El novillero local anhelaba borrar la mentira!

Entonces Pepe, que tenía diez años y era sobrino de un Genio y primo de un Mago y andaba enamoriscadillo de Lucia, propuso algo sensato… En lugar de cambiar las cosas feas o que no agradaban podían tratar de cambiarlas. Mejorarlas. Darles otra pensada. O simplemente aceptarlas con fe en algún caso…

Aplaudieron todos! Y el Hada regresò y obsequiò a cada ser un abanico adornado con hermosos motivos taurinos, original y lindo!

Dedicado a Lucía, hoy de cumple
Dedicado a Genios y Magos
Dedicado a mi querida Conchita Valdenebro
Dedicado a Mateo y Mauricio
Dedicado a mi sobrino Carlos
Dedicado a novilleros varios, en especial Alejandro Fermín, que torea hoy
Dedicado a Luis Carrasco

Es de verdad…

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Es de verdad. Por eso es así. Es Talavante. Él, tan él. Mago. Mi mago. Alejandro. Ale. El de Puebla de Sancho Pérez. El torero pacense. El que lleva México en la piel y en las luces de sus lances. Es una sonrisa etérea, y noble, en el centro de un rostro blanco y de verdad. Mi torero para mí es pura magia y pura verdad. Por eso es mi torero. Es aroma a romero y a Romero y a hierbabuena! Es un día de luz, una mañana de verano, es Vivaldi, Lorca, guitarra enamorada de noches de estrellas, es alma! Es Ale. Y ole Ale ole…

Es imprevisible. Irrepetible. Cuerpo de junco, aspecto de niño, corazòn flamenco, Maestro. Sincero. Es la pureza! Pura bondad. Y pura verdad, claro. Ale, el que habla sin eses. Es simpático, alegre, torea como un àngel. Tal vez es un àngel, un mago sí lo es. Es un capote de fantasía, de arrebato y de pasiòn, bulería en rosa y seda. Una muleta improvisada, escrita en sintonías magas que nada más Ale conoce. Es eterno, único. Talavante, nombre de raza y clase. Es así. Ale…vida en toreo!

Dedicado a mi mago, que es de verdad
Dedicado a los talavantinos
Dedicado a la familia de Ale
Dedicado a mi querida Olga
Y a mi niño Luis

Pablo y un feo pato amarillo…

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Pablo tenía los ojos negros, la sonrisa franca, el pelo hermoso, un caballo, y mucha alegría en su pequeño cuerpo de nueve años. Era un ser bondadoso y noble. Le llamò Talavante a su caballo, y era muy feliz pasando tiempo con él.

Una noche un feo pato amarillo se lo robò…

Pablo se puso muy triste, pero se sobrepuso. Mamá le animò a rezar para que pronto se solucionara todo. Después organizò una fiesta. Invitaron a todos los amigos de Pablo, eran muchos. Y a María, su especial amiga!

El feo pato amarillo la indispuso contra Pablo con mentiras…

Pablo no comprendía nada, qué tristeza! Era muy bueno tocando el piano y ofreciò un concierto para todos los abuelitos del lugar. Y papá le regalò unas entradas para ir a una corrida a ver a Juli…

El horrendo pato amarillo rompiò el piano e hizo desaparecer la entrada…

Pablo, entonces, despertò! Todo estaba donde tenía que estar: en su sitio. Mamá le dijo que se trataba de una pesadilla. Provocada por la mala acciòn de un chico que se lo hacía pasar fatal en la escuela. Le animò a disfrutar el sábado jugando. Así lo hizo, con María, y los demás…

Dedicado a mi querido amigo Pablo
Dedicado a mi sobrino Hugo, que ama los caballos
Dedicado a mi amiga Isabel
Dedicado a mi niño Luis, a Lourdes, y a Carlos
Y a Talavante y Juli

La amistad de verdad!

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La pequeña tenía nueve años. Y observaba con atenciòn. Todo. Observaba mucho. Resultaba que su hermano adolescente padecía una cruel enfermedad. En la casa rezaban mucho por él, y procuraban que se mantuviera alegre.

Aquella semana reflexionaba sobre la amistad.

Los amigos del chiquillo acudían a menudo a la casa a estar con él. Le leían cuentos y jugaban a cosas divertidas. Cada semana le obsequiaban un libro o algo bonito. Jamás le olvidaban y se notaba que le querían mucho. Les fascinaba pasar tiempo juntos!

Eran amigos de verdad!

La niña se fijaba en el facebook y el twitter de su madre, en todos sus contactos. Había una mujer que marcaba “me gusta” en todo, que conversaba con gente que ni conocía a cada rato, que piropeaba con falsedad evidente. No iba a visitar al pequeño, eso la aburría…

No era amiga de verdad!

El perro de los niños siempre les lamía con gran afecto, y se ponía tristòn si ellos estaban tristes. Era amigo! La fidelidad. El estar. El saber estar… El entender a la otra persona y ayudarla en su mal momento y divertirse con ella en el bueno… La verdad…

Eso era la amistad de verdad!

Dedicado a Sandra de la Rosa, amiga, una cosa que escribiste ayer inspirò este cuento
Dedicado a la gente que llega a cada vida para enriquecerla y embellecerla
Dedicado a Luis Carrasco. A Lourdes y Carlos

Algunas veces…

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Algunas veces truena en tarde de verano. Algunas veces una boca de hombre besa unos labios de mujer y nace, sereno, el amor. Algunas veces es julio, hay niños que cumplen años y celebran una fiesta de piscina y felicidad, todo está en orden: pequeños, padres y abuelos, la vida es bonita. Algunas veces hace demasiado calor, es verano, es tiempo de noches largas y reuniones…

Algunas veces el tiempo no importa.

No importa porque se para. Se calla. Se silencia. Deja de avanzar. Y muere. Muere el tiempo, y con él fallece el corazòn, fallece la vida, se apaga el brillo de la mirada, muere el calor de la piel, dejan de bombear las ilusiones y los anhelos, y todo cambia. Cambia todo y es oscuro, se va la luz, se va la seda, se va la vida… Y todo es lágrimas y dolor y rabia y pena y confusiòn…

Algunas veces hay que creer…

Creer que todo tiene un sentido. Que Dios sabe más. Que pasò por algo. Algunas veces hay que aprender. Aprender a estar con el fragmento roto en el paisaje diario. Aprender a ser otra vez. Algunas veces es duro, es triste, hacía tanto que no sucedía aquí cerca… Algunas veces hay que querer… Querer creer…creer en la gloria, en una vida mejor, en la eternidad…

Algunas veces duelen las palabras…

Algunas veces se presenta un cartel. Es bello! Y aquel que no tiene tantas oportunidades está en él, aparece mencionado, algunas veces empieza una cuenta atrás, rosario de días que siguen a noches que alimentan esperanzas. Algunas veces llega el día. Y no sabemos còmo será, y no es como quisiéramos que fuera… Algunas veces es llorar, y llorar, sufrir, sentir, rezar, y creer, creer y rezar… Algunas veces…

Gloria a Víctor Barrio..

Zapatillas!

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Las zapatillas se perdieron. Se cayeron, o algo así. Y en un parque las encontrò una niña muy linda! Y les contò su plan! Y a las zapatillas, que eran unas Converse de color rojo, les pareciò muy divertido! Y lo llevaron a cabo…

Se escondieron en la mochila del primo, que ya era mayor, tendría diecinueve años. Y con él viajaron hasta Pamplona. Una bella ciudad en el norte de España que celebraba unas famosas fiestas.

Y llegaron en la tarde y se fueron al hotel a descansar… Hacía calor! Al día siguiente, escucharon, todo se cubriría de blanco y de rojo… Y sería el ruido y la emociòn y la tradiciòn y el fervor! Qué bonito!

Y se durmieron pronto! Para vivir sensaciones!

Dedicado a la fiestas de San Fermín
Dedicado a mi hermana
Dedicado a Anya, a Noel (in memoriam)
Dedicado a los que el año pasado me hicieron un San Fermín genial
Dedicado a mi cantante favorito
Y dedicado a mi pequeño Luisito

Regálame un beso…

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Ella cumpliría diecisiete en agosto. Era morena y guapa, generosa y simpática, estudiante de buenas notas, familiar y taurina, enamorada de un sevillano que paseaba por la orilla del mar de su mano, eran novios!, alegre y de nombre Victoria, flamenca de alma y tez, mirada de nobleza y azabache, julista y fiel…

Él era su hermano pequeño…

Doce años para trece, ojos de agua primaveral y sonrisa de picardía, inteligente y gran lector, amante de la guitarra, y futbolista empedernido, bético de sangre y corazòn, bondadoso y travieso, amigo del toreo, de los caballos y de los libros de aventuras, soñador y casi adolescente… Se llamaba Pablo.

A él le gustaba María…

Victoria, su hermana mayor, lo sabía todo. Y a ella acudiò buscando consejo. Ella se despertaba feliz y danzando de amor escuchando a Alejandro Sanz. Gran seguidora y muy amante de todas sus letras… Fue suya la idea de improvisar una canciòn para María, la que arrebataba el pensamiento de Pablo…

“Nos presentò el verano,
el que dicen que camina,
al lado del amor…
Qué maravilla…

Sentado a la sombra de la sombrilla
yo me fijé en ti!

Regálame un beso,
niña de dulce ser!,
Yo puedo regalarte mi mirada
y lo que quieras saber!”

Y ese fue el resultado!

Dedicado a mi amiga Victoria
Dedicado a mi amigo Pablo
Dedicado a los sevillanos
Dedicado a los amores de verano
Dedicado a mi querido Juli
Dedicado a las que llevan el bello nombre de María
Dedicado a Alejandro Sanz, pronto disfrutaré en su concierto
Y dedicado a Carlos, Luis y Lourdes Carrasco

El pueblo…

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Llegaron los días largos de julio y se marcharon al pueblo con los abuelos. Era un pueblo lindo, lineal, vallisoletano y amable. Cinco primos en vacaciones, piscina, pesca en el río, tardes de bici y merienda, noches de paseo y helado.

Vida sana!

“Jiménez Fortes,
torero y noble,
raza y valor,
toreo de sabor,
fuerza
y grandeza”

Una mañana, como toda la familia era muy taurina, se entretuvieron componiendo un poema para Jiménez Fortes. Después acudieron a verle torear, y les fascinò su faena. Y le regalaron los versos!

Dedicado a Jiménez Fortes
Dedicado a Belén, Manuel, qué gran fin de semana!
Dedicado a Luisito y su familia