38 años de una historia llena de periodismo
Cuatro décadas de legado periodístico: la Revista Peninsular de Mérida celebra 38 años informando con pasión y objetividad
Sujeto, verbo y predicado, son elementos básicos para poder entender las líneas del
periodismo, hay estructuras, convicciones, lineamientos, correcciones de esIlo y una vida apasionada por las letras, al compás de un que, quién, como, cuando, y donde se elaboran las premisas básicas de una nota informaIva, sin duda hacer periodismo es como caminar, o respirar en el mundo de la familia Menéndez, es como hacer Teatro para los Herrera, los Menéndez son una familia que ha luchado durante muchas décadas por defender los ideales
del periodismo, los ideales del alma y del espíritu indomable que no descansa al momento de pulsar la pluma, son muchas generaciones las que han encausado su vida al mundo fascinante del periodismo, hace casi 8 lustros dicho sea con mayúsculas, Don EDUARDO MENÉNDEZ RODRÍGUEZ, inicia un proyecto con todo el amor por la invesIgación, el análisis convertido en nota informativa, crónica o reportaje, y vio la primera luz, la Revista Peninsular, y empezó a forjar su propia historia a través de sus páginas, siendo una gran escuela por muchos que hoy son consagrados de la materia, este mundo maravilloso al cuál
tuve la fortuna de tener acercamiento desde mi época de estudiante de ciencias de la
comunicación, y después tener el algo honor de publicar en sus páginas, escribiendo un
género que me apasiona, como lo es la sáIra políIca vuelta humor, el teatro regional Ienen
una gran influencia del teatro bufo cubano y por ello el gusto, pero la pasión terminó de
tomar forma cuando tuve la fortuna de conocer a un Yucateco destacado de la pluma, Don Marco Antonio Flota, una gran pluma que diverYa y hacía que la gente concientizara con sus columnas, “La Grillotina”, y “Domingrilo”, sin duda un mente muy creaIva para la sátira política a través de sus creaciones como fueron “barriendo la noIcia” “Hechos de Peluche” y “el x´ma oficio” ahí conocí este mundo lleno de misterio de aprender a manejar de manera
fina la palabra, haciendo comedia pero sin llegar nunca a la ofensa, o la denostación barata, escribir “Xocheando detrás de la albarrada”, fue una gran experiencia, fue mi primera columna política escrita en la Revista y que el Tiempo y la distancia nos ha permiIdo forjar varios proyectos escritos y hoy visuales, y los que faltan, y nos ha permiIdo forjar una gran amistad con su director el Lic. Rodrigo Menéndez Camara, diría Dzereco.- ehhhh súbelo a tu hamaca,
y ¿por qué no?, son muchos años que Rodrigo tomó la batuta ante el viaje eterno de Don Eduardo y a pesar de juventud supo y ha sabido como manejar y hacer que siga creciendo este sueño, son 4 décadas de trabajo constante, de dedicación, de entrega y de un gran amor al sueño que forjó su padre, el cual sé que desde el cielo esboza una sonrisa de ver como ha hecho crecer este sueño el Lic. Rodrigo, y sobre todo de saber que este tren aún tiene más vagones, porque vienen ya con ritmo fuerte Rodrigo y Eduardo Menéndez Gaber a continuar este legado, a seguirle dando vida a este sueño, a la responsabilidad de tener objetividad a la hora de informar, feliz aniversario y larga vida a la Revista Peninsular.