4ª transformación: México o el país de nunca jamás
“Sentían pena por él, pero más por ellos mismos”. Peter Pan.
Por: José Luis Novelo Ayuso.
“Sentían pena por él, pero más por ellos mismos”. Peter Pan.
Vivimos en un País, al que amo con todo mi corazón y me siento muy orgulloso de mis raíces mestizas, porque además me dio el privilegio de nacer en una tierra mágica y pródiga como lo es Yucatán, cuna de una de las más importantes civilizaciones del mundo; País en donde en un ambiente de fiesta durante 6 meses cada 6 años, buscamos la manera de reinventarnos como pueblo; digo de reinventarnos porque a través del sinfín de promesas de campaña de los candidatos y de los partidos políticos, elegimos y votamos por quien creemos representará el mejor modelo de nación, muchas veces a pesar de las acciones y actitudes evidentes que le anteceden a la persona que nos ha convencido para emitir nuestro voto.
Es precisamente en esa búsqueda de reinvención sexenal, en dónde a pesar de lo inverosímil de las propuestas, de la falta de argumentación para defenderlas, de la cerrazón ante la diversidad de pensamiento u opinión, de la intolerancia ante quienes no estaban de acuerdo con lo planteado, dónde la promesa de un País utópico, de una nación en dónde la corrupción iba a ser erradicada de tajo, en dónde la impunidad iba a dejar de ser el sello distintivo de los funcionarios, en dónde la pobreza se iba a eliminar incluso del diccionario mexicano, en dónde la austeridad y la honrosa medianía que pregonaba Benito Juárez, hoy malamente emulado por el Presidente López, serían el modo de conducirse de los servidores públicos, de los servidores de la nación y del patrón en turno, estas, han quedado como lo que fueron, promesas de campaña que han destruido el sueño vendido de ser el País de Nunca Jamás volverá a ser la corrupción estigma de funcionarios que ya no lo hacen hoy a espaldas del pueblo sino que además los legitiman y defienden presidencialmente en públicas apariciones; el sueño vendido de ser el País de Nunca Jamás una mujer será violentada verbalmente por un funcionario machista al cual le da por llamarle “pirujas”, “nalguitas” como algo normal que seguramente en su casa usa como lenguaje cotidiano todos los días con los miembros de su familia, porque en esta 4ª. Transformación no solo esta permitido decirlo sino que también se es defendido para continuar en el encargo con la bendición presidencial del mandatario López; el sueño vendido del País de Nunca Jamás se detendrá el crecimiento económico a pesar de que las expectativas y números de calificadoras serias y de prestigio nos demuestran que estamos en ceros; el sueño vendido del País de Nunca Jamás la inseguridad y la intranquilidad serán cosa de todos los días de los mexicanos porque resulta que la delincuencia también tiene familia y necesidades siendo ese el principal argumento, inclusive para que estos familiares en franca violación al Estado de Derecho que debe imperar, agredan a quienes todos los días arriesgan su vida para garantizarnos paz y seguridad a todos los mexicanos; el sueño vendido del País de Nunca Jamás un programa social será utilizado con fines electorales porque solo garantizan así la permanencia en el poder del partido político en turno; el sueño vendido del País de Nunca Jamás, parafraseando paradójicamente a Juárez, la justicia sea diferente para todos, y no justicia para los enemigos y justicia y gracia para los amigos; el sueño vendido del País de Nunca Jamás volveremos a tener incrementos en los combustibles y es lo primero que hace el Gobierno Federal para allanarse de recursos; el sueño vendido del País de Nunca Jamás volverá a erigirse la sombra de un Gobierno tirano y dictatorial cuando eso es lo que vemos todos los días con el actuar del Presidente López propiciando que algunas mentes enajenadas de la realidad como la del Diputado tabasqueño Charly Valentino León, (no el comediante, aunque estoy seguro que lo hubiera planteado mejor) se atreven a pedir la permanencia en el poder de AMLO, sí háganos el bendito favor, su reelección inmediata solicitando la reforma al artículo federal respectivo de la Carta Magna de todos los mexicanos, las cosas que nos faltan ver y escuchar…
Todo esto, lo señalado en párrafos anteriores, obviamente no
suceden en el País de Nunca Jamás, ocurren en el México que
amamos y defendemos, sigamos haciendo que más mexicanos
despierten de ese sueño que amenaza convertirse en horrible
pesadilla, la euforia ya pasó, la fiesta ya acabó y el encanto terminó.
¡Es Cuánto!