Aaron Rodgers y Mike McCarthy protagonizan tenso intercambio durante derrota de Steelers
La derrota de los Pittsburgh Steelers por 27-24 ante los Cleveland Browns dejó algo más que un resultado adverso para el equipo. Durante el encuentro del jueves por la noche, un micrófono abierto captó un tenso intercambio entre el quarterback Aaron Rodgers y el entrenador Mike McCarthy, en medio de los problemas de comunicación y ofensivos que enfrentó Pittsburgh.
El incidente ocurrió a mitad del primer cuarto, cuando Rodgers, visiblemente frustrado, gesticuló hacia la banda y gritó: “¿Qué carajo? ¡Cántala!”. Poco después, las cámaras enfocaron a McCarthy, quien parecía molesto y respondió mascullando una expresión ofensiva.
Tras el partido, el entrenador reconoció que habría preferido manejar la situación de otra manera.
“A veces la comunicación no emplea las mejores palabras, pero todos están compitiendo en el campo”, explicó McCarthy. “Creo que lo que se dice en el campo —por cómo me formé en este deporte— suele quedarse en el campo. Hoy no ha sido así. Lo entiendo. Pero respecto a cualquier comunicación negativa de mi parte, ojalá no hubiera usado esas palabras”.
McCarthy describió la primera serie ofensiva de Pittsburgh como “agitada” y reconoció que estaba hablando más rápido de lo habitual. Rodgers, por su parte, explicó que el ruido generado por los aficionados de Cleveland dificultó la comunicación con la banda.
“Había mucho ruido”, señaló el quarterback. “Sin duda, el público estuvo muy animado esta noche. El ambiente era ruidoso, así que, ciertamente, costaba escuchar algunas de las instrucciones”.
Pittsburgh comenzó el encuentro de buena manera con una larga serie ofensiva de nueve minutos y 48 segundos, la más extensa del equipo en lo que va de la temporada, que terminó con un touchdown de 12 yardas de Roman Wilson. Sin embargo, el ataque perdió ritmo durante el segundo y tercer cuarto.
Rodgers lanzó una intercepción en la segunda posesión de los Steelers, error que Cleveland aprovechó rápidamente para conseguir un touchdown apenas cuatro jugadas después. Los Browns terminaron anotando 21 puntos consecutivos, mientras Pittsburgh acumuló únicamente 101 yardas en sus siguientes seis posesiones, que finalizaron con cuatro despejes, un gol de campo fallado y uno convertido.
El tight end Pat Freiermuth reconoció la frustración generada por la falta de continuidad ofensiva.
“Es bastante desalentador”, expresó. “Ojalá hubiéramos podido seguir moviendo el balón en ataque y situar a nuestra defensa en mejores condiciones”.
Rodgers también admitió que Pittsburgh estuvo lejos de ofrecer su mejor actuación.
“No fue nuestro partido más limpio en términos generales”, declaró. “Tienen una buena defensa, así que hay que reconocerles el mérito; nos presionaron mucho en situaciones de larga distancia donde no lográbamos ganar terreno, y fallé un par de pases que normalmente completo”.
A pesar de las dificultades, los Steelers reaccionaron en el último cuarto. Rodgers lideró dos series de touchdown y posteriormente consiguió una conversión de dos puntos mediante un acarreo personal para empatar el encuentro a menos de dos minutos del final.
La respuesta de Cleveland fue inmediata. Los Browns avanzaron el balón hasta colocarse en posición de gol de campo y concretaron un intento de 56 yardas que terminó definiendo el partido por 27-24.
Rodgers finalizó el encuentro con 22 pases completos de 40 intentos para 299 yardas, además de dos intercepciones. La presión defensiva fue constante: recibió 10 golpes y fue capturado cinco veces.
De acuerdo con ESPN Research, Rodgers ha sufrido 12 capturas esta temporada cuando enfrenta defensas de cobertura hombre a hombre, la mayor cantidad registrada por un quarterback en la NFL bajo esas circunstancias y siete más que cualquier otro jugador en la posición.
“Tuvimos algunos problemas de protección”, reconoció McCarthy. “Ellos hicieron un buen trabajo en la línea frontal... El ritmo fue irregular... Me pareció que plantearon un plan de juego agresivo. En cierto modo me lo esperaba, pero creo que esta noche se vivió un ambiente muy competitivo”.
La derrota dejó a Pittsburgh con interrogantes alrededor de su consistencia ofensiva, mientras que el intercambio entre Rodgers y McCarthy terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas de una noche complicada para los Steelers.