Ambientalistas exigen transparentar cobro por actividades con delfines en Quintana Roo
Organizaciones ambientalistas solicitaron a las autoridades de Quintana Roo transparentar los recursos obtenidos mediante el cobro de 50 pesos a los turistas que participan en actividades recreativas, educativas, terapéuticas o de interacción con delfines en cautiverio.
El colectivo Manglares Más Vivos Más Sanos cuestionó la falta de información sobre el monto recaudado y el destino que se ha dado a estos ingresos, administrados por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo. La exigencia fue dirigida tanto al titular de la dependencia, Óscar Rébora Aguilera, como a la gobernadora Mara Lezama Espinosa.
Selene Tejada Bravo, representante de la agrupación, informó que el 14 de julio vencía el plazo establecido para que las autoridades respondieran una solicitud presentada a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. El requerimiento fue registrado con el folio 340026700353026 y busca conocer el manejo del Fideicomiso Fondo de Protección de Especies Marinas.
Entre los datos solicitados se encuentra el total de ingresos recaudados desde la entrada en vigor del Impuesto sobre las Errogaciones por Participar en Actividades con Animales Acuáticos, establecido mediante el Decreto 078, que modificó diversas disposiciones de la Ley de Hacienda del Estado de Quintana Roo.
Los ambientalistas también pidieron conocer las actividades financiadas con estos recursos, los criterios utilizados para determinar el cobro y los beneficios concretos que el fondo ha generado para los mamíferos marinos de la entidad. La principal preocupación es que, pese a tratarse de un impuesto relacionado con la protección de especies acuáticas, hasta el momento no existe información pública suficiente sobre sus resultados.
La controversia surge en medio de una transformación del marco jurídico relacionado con los delfinarios. La reforma a la Ley General de Vida Silvestre aprobada en 2025 restringió los espectáculos con mamíferos marinos y prohibió su reproducción en cautiverio. Sin embargo, permanecen las dudas sobre el futuro y las condiciones de los ejemplares que ya se encuentran bajo resguardo.
Quintana Roo concentra una parte importante de esta industria. En el estado operan 18 de los 31 delfinarios registrados en México y se calcula que entre 200 y 240 animales permanecen en cautiverio, aunque las autoridades no cuentan con un censo oficial actualizado que permita conocer con precisión cuántos ejemplares existen y en qué condiciones se encuentran.
Ante este panorama, PETA Latinoamérica impulsó una petición para solicitar la creación de un santuario para delfines en Quintana Roo. La propuesta pretende ofrecer una alternativa para los animales que ya no podrían continuar participando en espectáculos o actividades comerciales después de las modificaciones legales.
La solicitud de transparencia se convierte así en una prueba para las autoridades estatales, que deberán explicar cuánto dinero se ha obtenido, cómo se ha utilizado y qué resultados ambientales ha producido. Para las organizaciones civiles, no basta con establecer un cobro bajo el argumento de proteger a las especies marinas; también es necesario demostrar que los recursos realmente se destinan al bienestar, atención y conservación de los animales.