Atención directa para la recuperación de tierras y ejidos en comunidades de la península de Yucatán
La problemática detectada en núcleos agrarios de Quintana Roo, Campeche y Yucatán.
La atención y solución de conflictos agrarios en el medio rural, así como la mediación e intervención en presuntos actos de despojo y/o venta ilegal de terrenos en propiedad social de ejidos y comunidades, son tareas y compromisos indeclinables del Estado mexicano, para preservar el orden y paz social, así como para alentar el desarrollo y productividad del campo.
Bajo estos preceptos, y en cumplimiento de la instrucción dictada por el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, el 23 de julio pasado en su visita a Tulum, Quintana Roo, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y la Procuraduría Agraria, han llevado a cabo diversas acciones para atender directamente la problemática que presentan los sujetos y núcleos agrarios de la Península de Yucatán.
En evento realizado en Ixil, al norte de la Península de Yucatán, con la presencia del titular de la SEDATU, Román Meyer Falcón, el Procurador Agrario, Luis Hernández Palacios Mirón, dio a conocer que la institución a su cargo, junto con otras dependencias federales, implementó el Programa Emergente de Restitución, Resarcimiento y Reordenamiento de los Núcleos Agrarios para atención de conflictos en la Península de Yucatán.
Por ello, dijo, es muy significativo este acto al que concurrieron representantes de Comisariados Ejidales y de Bienes Comunales de 52 núcleos de la región.
Hernández Palacios destacó el interés y compromiso del Gobierno Federal para asesorar a los sujetos agrarios en la defensa de sus derechos y territorios: “hoy nos acompañan siete dependencias del Gobierno Federal para poder avanzar con ustedes no sólo en el rescate del territorio, sino en generar condiciones de su aprovechamiento sustentable, para generar bienestar y desarrollo en beneficio de ustedes”.
Recordó que el territorio que se está defendiendo no es sólo para la agricultura o el desarrollo forestal; es tierra, es agua superficial, es selva, es bosque, es biodiversidad, es conocimiento tradicional, son lugares sagrados y es la fuerza moral e histórica de los pueblos.
Por eso considero que lo peor que puede pasar es la división de los núcleos, porque “eso los hace débiles y vulnerables”.
Subrayó que la política neoliberal, cuando abandonó el apoyo al campo, generó mayor pobreza, marginación y migración y, sobre eso es que los empresarios se han aprovechado para que en condiciones inequitativas vayan con procesos de adquisición de tierras.
A este respecto, enfatizó: “Nadie por encima de la ley, al margen de la ley nada, como dice el Presidente”.
Como parte de diagnóstico realizado, precisó, se tienen identificados los núcleos agrarios que presentan algún tipo de problemática, para ser incluidos en el Programa Emergente.
Por lo que anunció, que la dependencia a su cargo está llevando a cabo, en este momento, 52 juicios agrarios de nulidad de actas de asambleas fraudulentas donde fueron despojados los ejidatarios.
Posteriormente el Procurador Agrario participó en un foro de las comunidades afectadas por despojo de tierras en la zona, donde escuchó la problemática que actualmente enfrentan.