Aventurero británico Karl Bushby completa 28 años de caminata global y prepara cruce a nado del Canal de la Mancha
A sus 57 años y con más de 48.000 kilómetros recorridos, planea nadar hasta Reino Unido en octubre para cerrar el trayecto iniciado en 1998
El aventurero británico Karl Bushby, de 57 años, avanza por Bélgica en la recta final de una caminata vuelta al mundo que inició en noviembre de 1998 y que lo llevó de Chile hasta las puertas de su ciudad natal, Hull, en el norte de Inglaterra. En octubre prevé cruzar a nado el Canal de la Mancha para completar el recorrido.
El viaje importa porque desafía los límites de la resistencia humana durante casi tres décadas: Bushby recorrió más de 48.000 kilómetros atravesando selvas, desiertos y mares sin utilizar ningún medio de transporte motorizado, condición que se impuso desde el primer día y que ha mantenido intacta pese a obstáculos geopolíticos, financieros y sanitarios.
El expara caidista partió de Chile con 500 dólares en el bolsillo y sin patrocinadores. Su ruta incluyó Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, el Tapón del Darién, América Central, México, Estados Unidos y Canadá. En 2006 cruzó el estrecho de Bering junto al aventurero francés Dimitri Kieffer y posteriormente atravesó a nado el mar Caspio —unos 300 kilómetros por tramos— para continuar por Azerbaiyán, Turquía y el resto de Europa.
El avance se prolongó mucho más allá de los 12 años que Bushby calculó originalmente. La crisis financiera de 2008 le hizo perder patrocinadores, las restricciones de visado frenaron su paso por varias fronteras, la pandemia de covid-19 paralizó la marcha durante meses y las tensiones geopolíticas complicaron el tránsito por algunas regiones. La expedición se ha financiado con la venta de su libro Pasos de gigante y con conferencias.
Para cruzar el Canal de la Mancha, Bushby intentó obtener autorización de los responsables del Eurotúnel para usar un túnel de servicio, solicitud que fue rechazada. Empuja «La Bestia», un carrito de campamento que él mismo fabricó en Nicaragua al inicio del viaje, y que lleva consigo desde entonces como su principal herramienta logística.
Desde la localidad belga de Havré hasta Mons, Bushby caminaba a un ritmo sostenido bajo 30 grados centígrados sin mostrar signos de fatiga, pese a haber recorrido ya 16 kilómetros antes del mediodía. Al hablar de sus mayores aprendizajes, sostuvo: «La tenacidad es lo más importante». Y añadió que el viaje transformó su visión del mundo: «Al venir de un entorno militar, no siempre ves lo mejor de la gente; esto me ha abierto los ojos».
Una vez que complete el nado del Canal, Bushby llegará a Hull, donde su madre, Angela Bushby, lo espera en la casa en que él creció. Ella cumplió 26 años aguardando ese regreso que, según el calendario del aventurero, podría concretarse antes de que termine 2025.