LAREVISTA PENINSULAR
Opiniones

Biden, el siguiente presidente de EE.UU.

Editorial La Revista Peninsular.

Por Editorial La Revista Peninsular · 17/11/2020 00:00
Biden, el siguiente presidente de EE.UU.

Editorial La Revista Peninsular 

Joe Biden será el siguiente presidente de Estados Unidos tras derrotar a Donald Trump en las elecciones del 3 de noviembre. El sábado se confirmó que el candidato demócrata había conseguido más de los 270 votos colegiados requeridos para obtener el triunfo. Hasta ahora, Trump no ha reconocido su derrota, pero tampoco le quedan muchas opciones para revertir el resultado.

El equipo jurídico de Donald Trump ha interpuesto demandas en estados clave para anular votos emitidos por correo, señalar irregularidades en los procesos electorales y detener la certificación de resultados. Tienen a su favor que el fiscal general, William Barr, autorizó a los juzgadores federales conocer las alegaciones emanadas de las elecciones. Lo que no tiene el equipo del actual presidente son pruebas fehacientes de fraude, por lo cual los expertos coinciden en que no representan un factor determinante para anular la victoria de Biden.

Para que las apelaciones de Trump fueran efectivas, necesitaba difundir una narrativa la cual generara dudas sobre el proceso electoral. Los medios de comunicación se percataron de esto y no le permitieron al presidente compartir ideas en este sentido. Un par de días después de la elección, el presidente estadounidense dio un mensaje en el cual pretendía compartir su supuesta victoria y señalar que sus adversarios intentaban robarse la elección. Su mensaje fue cortado por presentadores de noticias de las cadenas nacionales más importantes, quienes aclararon que lo dicho por Donald Trump eran mentiras y no era responsable difundirlas.

El presidente electo, Joe Biden, también es consciente de la importancia de la narrativa por lo que, apenas se confirmó su triunfo, se dispuso a trabajar en el proceso de transición. Su principal preocupación ha sido el manejo de la pandemia y ya propuso un equipo de especialistas para que le ayuden a gestionar el tema. Los medios han seguido de cerca sus acciones y les han dado gran difusión.

Otro tema que ha acaparado la atención del próximo presidente en los últimos días es su relación con otros líderes mundiales. Debido a que una de las pocas cosas las cuales podrían poner en peligro su victoria es una crisis de legitimidad, el reconocimiento público de otros mandatarios le es indispensable. Así, hemos visto que ha entablado diálogos con líderes tradicionales, controversiales y hasta religiosos, pues lo han felicitado Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y el Papa Francisco.

Entre los mandatarios que se han mantenido al margen se encuentra Andrés Manuel López Obrador. Nuestro presidente justifica su postura en la doctrina Estrada, pues alega que el proceso electoral se encuentra en tribunales, entonces aún no hay ganador. Nuevamente hace una mala interpretación de esta doctrina, la cual indica que el Estado mexicano no debe intervenir en asuntos de otros países, pues con su silencio expresa afinidad a uno de los dos candidatos.

Como ya se mencionó, las posibilidades de que Trump se reelija dependen de si puede infundir dudas sobre la autenticidad del proceso. Si López Obrador dice que no reconoce a Biden porque aún falta saber qué dirán los juzgados, promueve la idea de que existe la posibilidad de fraude.

Cuando le preguntaron a Andrés Manuel si no temía represalias en contra de México por su postura, respondió que no pues nuestro Estado no era “pelele” de nadie. Al parecer se le olvidó que nuestro país quedó como tal después de ceder a las amenazas hechas por Trump respecto a la imposición de aranceles si no se detenía el paso de los migrantes centroamericanos por territorio mexicano. A pesar de este desencuentro, podría decirse sin temor a caer en equivocaciones que nuestro presidente tenía afinidad por Donald Trump; ya sea por el apoyo brindado para cumplir los recortes de producción petrolera establecidos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo, o porque se identifica con su discurso populista lo cual facilita la comunicación entre ambos.

El inminente triunfo de Joe Biden fue celebrado en Estados Unidos y en muchos otros países pues representa estabilidad en los mercados, así como seguridad para los proyectos promotores de derechos humanos y ambientales. En México tenemos motivos para estar felices, ya que podemos esperar que terminen las denostaciones sistemáticas contra nuestros nacionales y cambios en nuestras políticas energéticas y migratorias. No obstante, no todo es color de rosas, pues podría aumentar la cantidad de deportaciones dada la historia de Biden durante el sexenio de Barack Obama.

Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular