Cambios ¿Mentales?
Sic Sac.
Sic Sac, por: M.A. Elda Clemente Reyes.
En los últimos años se han producido grandes cambios en la corteza de la tierra, en los mares en la flora en la fauna, el clima, la economía y en el entorno político se libran batallas por alcanzar el poder, conservarlo o heredarlo.
No son las únicas modificaciones, los seres humanos han dado muestras contundentes de estar cambiando constantemente sus patrones de conducta, comportamiento, percepción incluso sus sentimientos.
La facilidad del hombre para adaptarse a cualquier circunstancia le permite crear nuevas estructuras y sistemas que de otra forma no existirían. A menudo nos damos cuenta la rapidez con la que cambiamos de rumbo, de opinión, la forma de pensar, sentir, de entender las cosas que nos rodean y las que nos suceden.
“Los hijos de hoy, no son como los de antes”. ¡No son como los de hace 20 años! exclaman los abuelos y los padres.
¿Qué está pasando?
En la creación se incrementa poco a poco la deshumanización, insensibilidad, falta de humildad, intolerancia, avaricia, envidia, violencia, la pobreza extrema, el olvido hacia Dios.
Cada vez es más complicada la vida artificial que llevan la mayoría de los jóvenes y la herencia incierta de principios y valores que recibe la niñez actual.
Algo hay en el ambiente y se expande lentamente. Lo que hace 20 años no era visto con normalidad, hoy son políticamente incorrectas para muchos. Como si fuera un virus, todos estamos expuestos a infectarnos.
¿Cuál es la vacuna?
Corrupción, vicios, perversión, gobernantes buenos y malos los encontramos en distintas épocas de la historia, pero jamás imaginaron nuestros ancestros, escenarios como los que hoy observamos en algunas partes del globo terráqueo.
Una forma distinta de convivencia se apodera del mundo. Ningún país, cultura, religión y civilización se escapa. La mente es un punto vulnerable del cuerpo y está siendo invadida y sometida hacia niveles extremos, sin que el individuo pueda hacer algo por defenderla.
Esta metamorfosis que algunos científicos atribuyen a factores externos representa solo un eslabón en la cadena de “nuevos “estilos” de vida.
Algo semejante ocurre con los nuevos roles en las familias. El padre ha perdido autoridad frente a los hijos, la esposa ha dejado de ser la matriarca del hogar y los matrimonios sólidos ahora son desechables.
Algo ha hecho perder a la humanidad la mitad de su esencia. Si pudiéramos regresar el tiempo atrás, tal vez encontremos pistas para saber en qué momento la expansión de estos “cambios” se hizo una realidad. Quién se beneficia con todo esto, hasta dónde vamos a llegar, qué más está por ocurrir y, lo más importante, hasta cuándo los seres humanos seguirán siendo presos de estos vaivenes.
No es una enfermedad lo que provoca estas mutaciones. La potestad adquirida que a veces hace cambiar a los políticos tampoco tiene cara, color, sabor. Tampoco hay medicamento para los males que padece la población, en nosotros mismos reside la lucha por no ser imperfectos, pecadores, lo difícil es ganar la batalla.
Las profecías de los mayas hablan de cambios graduales de conciencia, pero los cambios a los que me refiero van más allá de la razón.
Integrante de Comunicadores A.C.
Presidenta de #SoyGenteDelPueblo