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Carrick, contra las cuerdas: los fichajes fallidos complican al Manchester United

Por Panorama Deportivo · 22/9/2026 10:52
Carrick, contra las cuerdas: los fichajes fallidos complican al Manchester United

Michael Carrick atraviesa uno de los primeros grandes momentos de presión desde que asumió de manera permanente el banquillo del Manchester United, en medio de un inicio de temporada complicado y después de un mercado de fichajes que no resolvió varias de las principales necesidades de la plantilla.

El técnico de 45 años recibió un contrato por dos temporadas, con opción a una tercera, después de conseguir la clasificación a la UEFA Champions League y llevar al conjunto de Old Trafford al tercer lugar de la Premier League durante la campaña anterior. Sin embargo, el escenario ha cambiado rápidamente.

El empate 1-1 frente al Fulham, rescatado gracias a un gol de Matheus Cunha al minuto 89, dejó al United con apenas cinco puntos después de cinco jornadas, igualando uno de sus peores arranques en la era de la Premier League y aumentando la presión alrededor del entrenador.

Carrick llegó al puesto después de una etapa con el Middlesbrough y con menos de tres años de experiencia como director técnico. Su pasado en Old Trafford, donde conquistó los principales títulos durante sus 12 temporadas como futbolista, además de los resultados obtenidos en su etapa inicial al frente del equipo, fueron suficientes para que la directiva apostara por su continuidad.

El problema para el entrenador apareció durante el mercado de verano. Tras la salida de Casemiro al Inter Miami y ante las dudas sobre Manuel Ugarte, el United buscaba reforzar de manera importante su mediocampo.

Entre las prioridades de Carrick estaban Elliot Anderson y Mateus Fernandes. Sin embargo, Anderson terminó dejando al Nottingham Forest para incorporarse al Manchester City en una operación de 116 millones de libras, mientras que Fernandes salió del West Ham rumbo al Tottenham por 85 millones.

El club también analizó las posibilidades de contratar a Sandro Tonali y Bruno Guimarães, ambos procedentes del Newcastle, pero desistió debido a las cantidades necesarias para completar las operaciones. Tonali terminó en el Tottenham por alrededor de 92.5 millones de libras, mientras que Guimarães fue adquirido por el Arsenal por 75 millones.

Ante la imposibilidad de cerrar esos movimientos, el Manchester United recurrió a otras alternativas. El club pagó la cláusula de rescisión de 35 millones de libras de Youri Tielemans, procedente del Aston Villa, y desembolsó otros 48 millones por Andrey Santos, del Chelsea.

También llegó Carlos Baleba desde el Brighton por 65 millones de libras, aunque el camerunés todavía no ha podido debutar debido a una lesión de tobillo que arrastraba desde su incorporación.

Otro de los objetivos era reforzar el lateral izquierdo y encontrar una alternativa para Luke Shaw, quien tiene 31 años. El club, sin embargo, terminó el mercado sin conseguir una incorporación para esa posición.

En total, el United destinó aproximadamente 150 millones de libras a los fichajes de Tielemans, Santos y Baleba. La cifra quedó muy por debajo del gasto realizado por varios de sus principales competidores.

Manchester City invirtió alrededor de 451 millones de libras, Chelsea llegó a 348 millones y Tottenham alcanzó los 315 millones. Liverpool desembolsó 227 millones y Arsenal 195 millones. Incluso los recién ascendidos Ipswich y Hull City superaron o prácticamente igualaron la inversión del conjunto de Old Trafford.

La diferencia refleja el nuevo enfoque económico de la institución. La administración encabezada por Jim Ratcliffe, junto con el director ejecutivo Omar Berrada y el director de fútbol Jason Wilcox, busca recuperar estabilidad financiera después de años de elevados gastos en transferencias y salarios.

Durante la última década, el Manchester United ha invertido cerca de 1,800 millones de libras en incorporaciones, una cifra únicamente superada por Chelsea y Manchester City. A ello se sumaron contratos de alto valor para futbolistas como David de Gea, Alexis Sánchez, Jadon Sancho, Casemiro y Marcus Rashford.

Los ajustes económicos, sin embargo, han coincidido con una plantilla que todavía presenta importantes necesidades deportivas.

El United ha utilizado esta temporada una alineación titular con una edad promedio de 28.3 años, una de las más elevadas de la Premier League. Además, Carrick cuenta con pocas alternativas en algunas posiciones clave.

Luke Shaw y Diogo Dalot tienen escasa competencia en los laterales, mientras que Harry Maguire y Lisandro Martínez aparecen entre los centrales con mayor experiencia disponibles. El mediocampo continúa mostrando dificultades para aportar velocidad y creatividad y, en ataque, el regreso de Marcus Rashford tampoco ha generado todavía el impacto esperado.

El delantero inglés no registra goles ni asistencias después de cinco partidos en la presente campaña, luego de pasar los últimos 18 meses cedido entre Aston Villa y Barcelona.

El escenario deja a Carrick en una posición complicada. Aunque los malos resultados pueden aumentar las dudas sobre su continuidad, un eventual cambio de entrenador no solucionaría automáticamente las carencias estructurales de la plantilla.

Después de regresar a la Champions League y recuperar terreno durante la temporada anterior, el Manchester United vuelve a encontrarse ante una etapa de incertidumbre. Carrick necesita resultados inmediatos, pero también depende de una estructura deportiva que todavía intenta corregir años de decisiones fallidas mientras mantiene un mayor control sobre sus gastos.

El reto para el entrenador, por lo tanto, va mucho más allá de conseguir victorias: deberá competir con una plantilla incompleta mientras el club intenta reconstruirse deportiva y financieramente al mismo tiempo.

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