Chile supera los 2.000 deportados en su ofensiva migratoria más estricta
El Gobierno endurece los controles fronterizos para frenar el ingreso irregular al país
Chile ha deportado a más de dos mil personas como parte de un endurecimiento de su política migratoria, informó el Gobierno chileno, en lo que constituye una de las ofensivas de control fronterizo más amplias de los últimos años en el país sudamericano.
La medida afecta a miles de migrantes, en su mayoría provenientes de países vecinos, y responde a la presión social y política por frenar el ingreso irregular al territorio chileno. El endurecimiento busca además reforzar los mecanismos de expulsión y control en las zonas fronterizas del norte del país.
De acuerdo con reportes del Ejecutivo, la cifra de deportados ya supera las dos mil personas, un umbral que las autoridades consideran relevante dentro de la estrategia de control migratorio reforzado que se aplica actualmente.
Chile ha endurecido de manera progresiva su legislación migratoria en los últimos años, en un contexto de aumento de la migración irregular proveniente de Venezuela, Colombia y Haití. El Gobierno no precisó si ampliará las expulsiones en los próximos meses, aunque adelantó que la política de control fronterizo se mantendrá vigente.