Cientos de civiles de Oleshki cruzan la frontera hacia Ucrania en misión humanitaria mediada por Melania Trump
El defensor del pueblo ucraniano lideró personalmente la evacuación tras un alto al fuego de 72 horas en la zona ocupada
Varios cientos de civiles del municipio ucraniano de Oleshki, ocupado por Rusia desde 2022, cruzaron el pasado sábado la frontera hacia territorio controlado por Ucrania tras una larga travesía en autobús y avión que los llevó por Rusia hasta Bielorrusia. El defensor del pueblo de Ucrania, Dmitro Lubinets, encabezó personalmente la operación. Decenas de familiares los esperaban en la región de Chernihiv, en el norte del país.
La misión adquiere una dimensión política y humanitaria singular: fue posible gracias a una tregua acordada por Rusia y Ucrania con la intermediación de Melania Trump, primera dama de Estados Unidos, que permitió el primer alto el fuego en la zona en meses. La oficina del Defensor del Pueblo ucraniano llevaba semanas alertando de una «emergencia humanitaria» en Oleshki, donde la destrucción de la ciudad, la falta de electricidad, agua y servicios de salud, y el bloqueo de rutas minadas por fuerzas rusas desde la primavera habían hecho imposible el acceso a alimentos, medicinas y ayuda humanitaria.
El cese de hostilidades comenzó tres días antes de la evacuación. Durante las primeras 72 horas, el ejército ruso procedió al desminado de las vías de acceso. Una vez habilitado el ingreso a Oleshki, se distribuyó ayuda humanitaria y se inició la salida voluntaria de civiles. Los grupos se dividieron en el camino: una caravana permaneció en territorio bajo control de Moscú y la otra se dirigió al aeropuerto de Anapa, en la provincia rusa de Krasnodar Krai, desde donde tomó un vuelo a Bielorrusia para cruzar finalmente hacia Ucrania.
La gran mayoría de los evacuados son personas mayores que llegaron acompañadas de sus animales, a quienes se negaron a dejar atrás. En el punto de cruce, organizaciones gubernamentales desplegaron media docena de carpas militares y estacionaron decenas de ambulancias para atender a los más necesitados. La organización no gubernamental (ONG) World Central Kitchen proporcionó alimentos. «La ayuda humanitaria ha llegado, la gente está ahora en camino», informó Lubinets el viernes tras salir de Oleshki, donde coordinó el inicio de la operación junto a la defensora del pueblo de Rusia, Yana Lantratova.
Desde la oficina de Lubinets advirtieron que la operación enfrenta dificultades y que su continuidad depende de que nada falle en esta primera fase: «Sacar este acuerdo adelante es muy difícil y no queremos que nada salga mal porque necesitamos repetir más misiones como estas en el futuro», precisaron, subrayando que se trata de una «misión humanitaria» y no de una evacuación convencional. No se conoce aún cuántas personas optaron por permanecer en Oleshki ni cuántas lo hicieron en otras localidades ucranianas bajo ocupación rusa, donde muchos evacuados tienen familiares. La misión estuvo documentada por dos cadenas de televisión ucranianas y varios medios rusos; según reportes, ningún organismo internacional estuvo presente sobre el terreno.