Yucatán

Construcción en Yucatán cae 24.8% y busca recuperarse con vivienda y obra pública

Por La Revista Peninsular · 7/10/2026 09:49
Construcción en Yucatán cae 24.8% y busca recuperarse con vivienda y obra pública

El sector de la construcción en Yucatán atraviesa uno de sus periodos más complicados de los últimos años. Durante los primeros meses de 2026, la actividad mostró una importante contracción, acompañada por la pérdida de empleos y una menor participación de la obra pública. Sin embargo, empresarios del sector confían en que los nuevos proyectos de infraestructura y vivienda permitan recuperar terreno durante la segunda mitad del año.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en febrero de 2026 el valor de producción de las empresas constructoras en Yucatán registró una caída anual de 24.8%. Un mes antes, en enero, la disminución había sido de 12.6%, colocando a la entidad entre los estados con resultados negativos dentro de la industria.

La desaceleración también se reflejó en el empleo. Durante enero, el Instituto Mexicano del Seguro Social registró una reducción de 5 mil 674 puestos de trabajo formales relacionados con la construcción, equivalente a una caída de 12.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

El impacto del sector va más allá de las grandes constructoras. Cada proyecto genera actividad para arquitectos, ingenieros, albañiles, transportistas, ferreterías, cementeras, bloqueras, electricistas, herreros y numerosos proveedores. En Yucatán existen alrededor de 750 unidades económicas relacionadas con esta actividad, gran parte de ellas micro y pequeñas empresas, por lo que una reducción prolongada de proyectos puede afectar a una extensa cadena productiva.

No todos los segmentos han tenido el mismo comportamiento. Mientras las obras relacionadas con agua, riego y saneamiento mostraron un crecimiento anual de 52% en enero y la edificación avanzó 9.4%, las actividades de transporte y urbanización disminuyeron 57.2%. Esta diferencia refleja el peso que tiene la inversión pública en el comportamiento general de la industria.

Precisamente, uno de los principales factores que podría modificar el panorama durante los próximos meses es la reactivación de las licitaciones estatales y municipales. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Yucatán considera que una mayor inversión gubernamental no solamente beneficia a las empresas que participan directamente en los proyectos, sino que también puede generar confianza para nuevas inversiones privadas.

Entre los proyectos previstos para 2026 se encuentra el programa anual de obra pública del Instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán, con una inversión superior a los mil 473 millones de pesos distribuida en distintos rubros de infraestructura tanto en Mérida como en otros municipios del estado.

También se contempla una cartera de 24 proyectos presentada por la Coordinación Metropolitana de Yucatán, con aproximadamente 85 millones de pesos. Entre las obras previstas se encuentran intervenciones en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI y trabajos relacionados con las vías laterales del Periférico de Mérida.

A estas inversiones se suma el Plan Bienestar Metropolitano, que busca establecer prioridades relacionadas con movilidad, agua, seguridad e infraestructura para Mérida y su zona conurbada. Las autoridades y representantes empresariales esperan que estos proyectos comiencen a traducirse en contratos, empleos y movimiento económico para la industria.

Mientras la obra pública intenta recuperar ritmo, el sector de la vivienda se ha convertido en uno de los principales soportes de la construcción yucateca. Los desarrolladores consideran que la situación actual responde más a un ajuste del mercado que a una crisis generalizada, especialmente después del fuerte crecimiento que experimentó la vivienda residencial durante y después de la pandemia.

Las viviendas económicas y de nivel medio, principalmente aquellas con valores de hasta dos millones de pesos, se han mantenido como uno de los segmentos con mayor movimiento. Para 2026, el sector privado mantiene una meta cercana a las 7 mil 500 viviendas nuevas en Yucatán, sin incluir los desarrollos correspondientes a programas federales.

Entre enero y abril, la derrama económica relacionada con la vivienda pasó de aproximadamente 2 mil 962 millones de pesos en 2025 a 3 mil 138 millones durante el mismo periodo de 2026, lo que representa un incremento cercano al 6%.

Otro elemento que podría modificar significativamente la actividad del sector es el programa federal Vivienda para el Bienestar. La meta planteada para Yucatán aumentó hasta 70 mil viviendas durante el sexenio, de las cuales 60 mil corresponderían al Infonavit y otras 10 mil a la Comisión Nacional de Vivienda.

Hasta junio de 2026 se contabilizaban 52 predios vigentes distribuidos en 36 municipios, con una proyección superior a 46 mil viviendas y una inversión estimada de 42 mil millones de pesos. De concretarse estos proyectos, su impacto podría extenderse a empresas constructoras, proveedores de materiales, trabajadores y diferentes actividades vinculadas con el desarrollo urbano.

El reto ahora será que los anuncios y presupuestos comiencen a convertirse en obras ejecutadas. La recuperación del sector dependerá tanto de la continuidad de la inversión privada como del avance de las licitaciones y proyectos públicos previstos para los próximos meses.

Después de una caída de 24.8% registrada a principios del año, la segunda mitad de 2026 será determinante para conocer si la construcción en Yucatán logra recuperar empleos, inversión y actividad, o si continuará enfrentando un periodo de menor crecimiento.

Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular