Corea del Sur retira a sus diplomáticos de Ucrania y desata nueva crisis internacional
Corea del Sur anunció este martes 20 de octubre que retirará a parte de su personal diplomático de la embajada en Ucrania, en medio de una creciente crisis bilateral provocada por la divulgación del traslado de dos soldados norcoreanos capturados durante la guerra contra Rusia. La decisión representa un nuevo episodio de tensión entre Seúl y Kiev, que mantienen diferencias sobre la existencia de un supuesto acuerdo de confidencialidad.
El Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano explicó que la medida responde tanto a la falta de avances para resolver el conflicto diplomático como a las dificultades para garantizar la seguridad de sus funcionarios ante los constantes ataques aéreos rusos sobre territorio ucraniano.
El portavoz de la dependencia, Park Doo-soon, señaló que Ucrania no ha mostrado "pasos positivos" para solucionar las diferencias surgidas después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, hiciera público el traslado de los dos militares norcoreanos a Corea del Sur.
La controversia comenzó el pasado 23 de septiembre, cuando Zelenski reveló durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que su Gobierno había transferido a Seúl a dos prisioneros de guerra norcoreanos, quienes habían sido capturados por las fuerzas ucranianas mientras participaban en operaciones militares del lado ruso.
Según las autoridades surcoreanas, ambos gobiernos habían acordado mantener la operación bajo estricta confidencialidad para proteger la integridad de los soldados y de sus familiares que permanecen en Corea del Norte. Sin embargo, el Gobierno ucraniano negó posteriormente la existencia de un acuerdo formal, lo que profundizó el desacuerdo diplomático.
Ante esta situación, Seúl exigió explicaciones y una disculpa oficial por la divulgación de información que considera sensible. La ausencia de una respuesta satisfactoria llevó al Gobierno surcoreano a llamar a consultas a su embajador en Ucrania, Park Ki-chang, a principios de octubre.
Ahora, con la decisión de reducir todavía más su representación diplomática, Corea del Sur incrementa la presión sobre Kiev para obtener una respuesta que permita restablecer la confianza entre ambas naciones.
Pese al retiro parcial de funcionarios, las autoridades surcoreanas aclararon que su embajada no cerrará por completo. El encargado de negocios continuará coordinando las comunicaciones diplomáticas con Ucrania, mientras que el personal consular permanecerá en el país para brindar asistencia y protección a los ciudadanos surcoreanos.
El conflicto adquiere especial relevancia por la participación de militares norcoreanos en la guerra de Ucrania. Desde 2025, las fuerzas ucranianas han capturado a soldados enviados por Pionyang para apoyar las operaciones militares de Rusia, una situación que ha despertado preocupación internacional por el fortalecimiento de la cooperación militar entre Moscú y Corea del Norte.
Los dos prisioneros involucrados en la controversia habían manifestado su intención de establecerse en Corea del Sur, donde podrían recibir protección ante posibles represalias si regresaban a su país de origen.
Aunque las diferencias diplomáticas se han intensificado, Seúl ha reiterado su disposición a mantener el diálogo con Kiev para encontrar una solución. El Gobierno surcoreano considera necesario recuperar la confianza bilateral sin comprometer la seguridad de sus ciudadanos ni de los militares involucrados.
La reducción del personal diplomático refleja el deterioro de una relación que, pese a compartir preocupaciones sobre la cooperación militar entre Rusia y Corea del Norte, enfrenta ahora uno de sus momentos más delicados por una controversia relacionada con la confidencialidad y el manejo de información sensible.