Desaparece comerciante en Escárcega; su camioneta fue hallada con el motor encendido
La Fiscalía sólo emitió una ficha de búsqueda y no ha confirmado si se trata de un secuestro
Lao Iván Chang Mote, comerciante de 38 años y propietario del restaurante La Teja, está desaparecido desde la tarde del miércoles en Escárcega, luego de que su camioneta fuera localizada abandonada, con las puertas abiertas y el motor encendido, en el camino hacia la comunidad de Conquista Campesina.
La desaparición reaviva el temor en la región, donde el crimen organizado ya ha dejado víctimas entre residentes con actividades cotidianas y económicas, y pone bajo escrutinio la respuesta de las autoridades estatales ante hechos similares.
Chang Mote era conocido en la zona por su participación en peleas de gallos, carreras de caballos y actividades ganaderas. Su vehículo quedó bajo resguardo de la Vicefiscalía de Justicia con sede en Escárcega, y hasta el momento no se ha precisado si viajaba solo o acompañado al momento de los hechos.
La Fiscalía General del Estado de Campeche únicamente ha difundido una ficha de búsqueda del comerciante, sin ofrecer detalles sobre las circunstancias de su desaparición ni confirmar o descartar un posible levantón. La incertidumbre ha generado conmoción entre familiares y allegados, incluida su madre, quien radica en Estados Unidos.
Habitantes de Escárcega cuestionan la actuación de la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana y de la Fiscalía estatal, a las que acusan de lentitud en las búsquedas e investigaciones. La desconfianza se agrava por la presencia, desde hace varios meses, de un grupo de personas cuyas actividades en la zona los pobladores consideran sospechosas.
El caso revive el temor derivado de un precedente ocurrido en julio pasado, cuando Francisco Rocha Suárez, de 45 años, y Edith Ortega Bilbao, de 42, fueron privados de la libertad mientras viajaban en una cuatrimoto rumbo a un rancho. Su vehículo fue hallado abandonado al día siguiente, y la Fiscalía confirmó después que ambos habían sido asesinados, tras identificar sus restos mediante pruebas de ADN.
La comunidad de Escárcega permanece a la espera de que las autoridades esclarezcan lo ocurrido con Chang Mote, en medio de la creciente preocupación por la seguridad en la región y la percepción de que el crimen organizado opera con impunidad en la zona.