Destaca el toreo de Castella y “El Payo”
Firman importantes faenas que malogran con la espada.
En la decimosegunda corrida de la Temporada Grande 2018-2019 de la Plaza México destacaron Sebastián Castella y Octavio García “El Payo”, que cuajaron faenas importantes sin estar certeros con la espada. “Quitapenas” y “Río Dulce” han sido los astados de Fernando de la Mora que han destacado por su juego, por lo que fueron premiados con palmas en el arrastre. Por su parte, el torero hidrocálido Juan Pablo Sánchez no tuvo las opciones en el lote que le correspondió.
“Espanta suegras”, de 586 kilos, primero de la tarde para el matador de toros Sebastián Castella, que estuvo breve con el capote. En este toro el diestro queretano Octavio García “El Payo”, realizó un elegante quite por delantales. En su trasteo muleteril, Castella comenzó con el toreo derechista, con suavidad para templar, ligando el toreo en redondo, ayudando al toro que tuvo nobleza pero justa fuerza. Despacio y sin prisas toreó Castella, también por el izquierdo, por este pitón obligando al toro que se quedaba más corto. Al final el toro comenzó a regatear las embestidas, pero ha prevalecido el poder que tuvo con la muleta Castella que buscó extraer hasta el final los trazos.
El toro se rajó y buscó el cobijo de tablas, Castella tomó la espada de matar, pinchando en el primer intento, pesado con la espada, silencio tras aviso. El segundo de la tarde, “Quitapenas”, de 628 kilos, toro noble que toreó por nota Octavio García “El Payo”, que cuajó series templadas por ambos lados, siempre con la pureza y sello de su toreo. La naturalidad caminó del mano con el queretano que ha toreado con hondura, natural, y con los vuelos de su muleta, deletreando los pases que aquilató. Una labor en la que ha mostrado si nivel, madurez y evolución, dejando instantes de clase cuando toreó en redondo. No coronó con la espada. Palmas al toro en el arrastre.
El tercero de la tarde, ha llevado por nombre “Bandolero”, del hierro de Fernando
de la Mora, un toro de pocas condiciones, con el que Juan Pablo Sánchez ha tenido
sobrada voluntad sin alcanzar el lucimiento. Detalles aislados ante lo poco que tuvo
el toro. Silencio.
El sexto no tuvo un solo pase, manseó y por ello Juan Pablo estuvo breve en su labor
muleteril para ser silenciado.