Detienen en Mexicali a expareja de Wendy Zepeda por su desaparición y muerte
Mario Alberto “N” fue detenido en Mexicali, Baja California, por su presunta responsabilidad en la desaparición y muerte de Wendy Estefany Zepeda Alfaro, joven de 26 años cuyo cuerpo fue localizado en el municipio de San Luis Río Colorado, Sonora.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que la captura se realizó en cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de desaparición de personas cometido por particulares con resultado de muerte.
De acuerdo con las investigaciones, Mario Alberto “N”, de 30 años, habría abandonado Sonora y se habría trasladado a Mexicali con la intención de evitar su localización. El detenido era expareja de Wendy y padre de uno de sus tres hijos.
Wendy Estefany fue vista por última vez el 29 de agosto, cuando Mario Alberto “N” presuntamente pasó por ella a su domicilio. A partir de ese momento, sus familiares perdieron toda comunicación con la joven y comenzaron una búsqueda para tratar de conocer su paradero.
Después de 10 días de búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo de su cuerpo en San Luis Río Colorado. Wendy era madre de tres menores, entre ellos un bebé de seis meses.
La Fiscalía de Sonora indicó que el Ministerio Público solicitará ante un juez la reclasificación del caso como feminicidio, debido a los indicios recabados durante las investigaciones. Entre las pruebas se encuentra una mancha de sangre localizada en el domicilio donde residía el detenido.
Los análisis periciales determinaron que la muestra correspondía al ADN de Wendy Estefany Zepeda, elemento que será presentado como parte de las pruebas dentro del proceso judicial.
Durante las primeras entrevistas realizadas para esclarecer los hechos, Mario Alberto “N” negó haber participado en la desaparición y muerte de la joven. También rechazó los señalamientos formulados por los familiares de la víctima.
Judith Berenice, hermana de Wendy, aseguró en redes sociales que el detenido tenía antecedentes de violencia contra la joven desde aproximadamente dos años antes de su desaparición. Según su testimonio, las agresiones incluían amenazas contra la familia de Wendy, así como afectaciones físicas y emocionales.
En caso de que el acusado sea declarado culpable, podría recibir una sentencia de entre 45 y 70 años de prisión. No obstante, deberá ser considerado inocente mientras no exista una resolución judicial definitiva en su contra.
Las autoridades señalaron que las investigaciones continuarán para esclarecer completamente las circunstancias en las que ocurrió la muerte de Wendy y determinar las responsabilidades correspondientes.