Disputa por la sucesión del reino de Tooro estalla en Uganda antes del entierro del rey Oyo
La familia real denuncia un cerco militar en el palacio mientras el clan designa a un presentador de televisión como nuevo monarca
El clan real de Tooro, en el oeste de Uganda, designó el miércoles por la noche al príncipe Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, como nuevo monarca del reino, tras la muerte del rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, ocurrida el mes pasado a los 34 años.
La decisión desató un enfrentamiento abierto entre el comité de sucesión del clan y la familia cercana del difunto monarca, que exige respetar un testamento en el que Oyo habría nombrado heredero a un hijo pequeño cuya identidad no se ha revelado. El conflicto amenaza con dividir a una de las principales instituciones culturales de Uganda justo antes del funeral, previsto para el sábado en Fort Portal.
Oyo, considerado el monarca más joven del mundo cuando ascendió al trono, gobernó Tooro durante más de tres décadas y murió mientras recibía tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos. Su cuerpo fue repatriado a Uganda y ya se preparan los actos fúnebres, a los que se espera la asistencia de miles de personas en las tumbas reales cercanas al palacio.
La princesa Ruth Komuntale, hermana del fallecido rey, aseguró que Oyo dejó por escrito, en 2022, instrucciones para que su hijo lo sucediera, con alternativas previstas si el menor no pudiera acceder al trono. La reina madre, Best Kemigisa, denunció que la guardia real fue retirada del palacio y sustituida por soldados, lo que calificó de "arresto domiciliario" que restringe la movilidad de la familia y las visitas de duelo.
El comité de sucesión, integrado por 19 ancianos del clan Babiito, sostuvo que actuó conforme a la tradición de Tooro, que no establece una línea hereditaria fija sino la elección de un príncipe idóneo entre los miembros del linaje real. Los representantes del clan argumentaron que el supuesto heredero de Oyo nunca fue presentado formalmente ante los ancianos, requisito indispensable según la costumbre local antes de considerar a un menor de la realeza como candidato al trono.
Uganda abolió sus reinos tradicionales en 1967 y los restauró en la década de 1990 durante el gobierno del presidente Yoweri Museveni, quien reconoció a estos monarcas como líderes culturales sin autoridad política formal. Fue el propio Museveni quien, días después de la muerte de Oyo, reveló públicamente la existencia del hijo del rey, tras una conversación con la reina madre.
La reina Kemigisa pidió al alto mando militar y al presidente Museveni permitir que la familia entierre a Oyo en paz antes de resolver la disputa por el trono. El comité de sucesión no ha precisado fecha para la coronación de Kijanangoma, que dijo se realizará conforme a las tradiciones del reino.