Dodgers respalda a Edwin Díaz pese a desperdiciar tres de sus últimos cuatro salvamentos
Los Dodgers de Los Ángeles mantendrán a Edwin Díaz como su cerrador a pesar de que el relevista atraviesa uno de sus momentos más complicados de la temporada y ha desperdiciado tres oportunidades de salvamento en sus últimas cuatro apariciones.
La más reciente llegó la noche del jueves en el Dodger Stadium, donde una multitud de 46 mil 105 aficionados terminó despidiendo al puertorriqueño entre abucheos después de que Milwaukee Brewers remontara en la novena entrada para imponerse 5-4.
Díaz recibió una ventaja de dos carreras, pero no logró conservarla. Los Brewers comenzaron su reacción con sencillos consecutivos de Joey Ortiz y David Hamilton, antes de que Jackson Chourio y Garrett Mitchell conectaran imparables que permitieron igualar el encuentro.
Después de ponchar a Gary Sánchez para conseguir el segundo out, el mánager Dave Roberts decidió retirar a Díaz y enviar al montículo al zurdo Alex Vesia. Sin embargo, Jake Bauers conectó un sencillo que impulsó la carrera definitiva para Milwaukee.
El resultado volvió a colocar bajo los reflectores el rendimiento de Díaz, quien registra una efectividad de 11.57 después de 14 apariciones con los Dodgers y juega bajo un contrato de 69 millones de dólares.
“Es frustrante porque conozco mi capacidad. Sé lo que puedo hacer en el montículo. No poder lograrlo apesta”, reconoció Díaz después del partido.
El cerrador también señaló que uno de sus principales problemas ante Milwaukee estuvo relacionado con la ubicación de su recta.
“Estaba lanzando mi recta justo por el medio. Cuando fallas lanzando por el medio, lo pagas caro”, explicó.
Las dificultades comenzaron a hacerse más evidentes durante los últimos encuentros. Ante los Arizona Diamondbacks permitió un cuadrangular de dos carreras de Ryan Waldschmidt que terminó siendo decisivo. Un día después, Corbin Carroll conectó un triple que permitió a Arizona empatar el partido en la novena entrada.
Díaz mostró señales de recuperación el lunes, cuando retiró en orden a los tres bateadores que enfrentó contra los Kansas City Royals, pero volvió a tener problemas tres días más tarde frente a Milwaukee.
A pesar del momento complicado, Roberts aseguró que no tiene previsto quitarle la responsabilidad de cerrar los encuentros. Cuando fue cuestionado sobre la posibilidad de utilizar temporalmente a otro lanzador en la novena entrada, el estratega respondió: “Díganme otra opción”.
Tanner Scott aparece como una de las principales alternativas luego de desempeñar el papel de cerrador durante la ausencia de Díaz, aunque los Dodgers prefieren mantenerlo disponible para diferentes situaciones de alta presión en las últimas entradas. Evan Phillips, Alex Vesia y Edgardo Henriquez también podrían asumir esa responsabilidad, pero han mostrado irregularidad.
Roberts considera además que modificar repentinamente la rutina de un lanzador experimentado podría generar nuevas complicaciones.
“No es tan sencillo cambiar las rutinas de un jugador que lleva siete u ocho años —o el tiempo que sea— haciéndolo de cierta manera”, señaló el mánager. “Parte de mi trabajo consiste en brindarle las mejores condiciones para prepararse y tener éxito; luego, depende del jugador salir al terreno y cumplir con su labor”.
Los problemas de Díaz también forman parte de una situación más amplia dentro del cuerpo de relevistas de Los Ángeles. Desde principios de julio, el bullpen registra una efectividad de 4.71, cifra que lo coloca en el puesto 23 de las Grandes Ligas durante ese periodo.
La necesidad de estabilizar la novena entrada adquiere mayor importancia debido al calendario de los Dodgers, que atraviesan una racha de 13 partidos en 13 días y necesitan administrar cuidadosamente la carga de trabajo de sus relevistas.
A pesar de sus recientes dificultades, Los Ángeles conserva una ventaja de ocho juegos en la División Oeste de la Liga Nacional. Sin embargo, el equipo se encuentra a medio juego de los Atlanta Braves en la pelea por el segundo mejor récord de la liga, posición que permitiría evitar la primera ronda de la postemporada.
Para Díaz, la solución pasa por identificar cuanto antes los ajustes necesarios y recuperar el nivel que lo convirtió en uno de los relevistas más destacados de las Grandes Ligas.
“Simplemente tengo que encontrar la manera de lanzar mejor”, afirmó. “Ya he estado en esta situación antes y he logrado mejorar. Solo necesito sentarme con los entrenadores de lanzadores para ver qué me falta y escuchar sus opiniones, a ver si podemos solucionarlo”.