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EE. UU. lanza plan “Paria Económico” para bloquear los ingresos de Irán

Por La Revista Peninsular · 25/8/2026 09:27
EE. UU. lanza plan “Paria Económico” para bloquear los ingresos de Irán

Estados Unidos puso en marcha una nueva estrategia de presión económica contra Irán denominada “Paria Económico”, con la que busca cortar las principales fuentes de ingresos de Teherán y aumentar el impacto de las sanciones internacionales contra el régimen iraní. La operación fue anunciada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, este lunes 24 de agosto.

De acuerdo con Bessent, el objetivo de la estrategia es cerrar “todas las opciones económicas” que utiliza Irán para obtener recursos y evadir las sanciones impuestas por Washington. El Departamento del Tesoro aseguró haber identificado redes, intermediarios y facilitadores utilizados por Teherán para el contrabando de petróleo y otras actividades destinadas a esquivar las restricciones estadounidenses.

La nueva ofensiva contempla sanciones contra sectores considerados fundamentales para la economía iraní. Entre ellos se encuentran los activos digitales, la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo, áreas que Washington considera utilizadas por Irán para generar ingresos o mantener operaciones comerciales internacionales.

Uno de los puntos más severos del plan es la amenaza de aplicar sanciones secundarias contra empresas y países que mantengan negocios con Teherán. Esto significa que las medidas estadounidenses podrían alcanzar no sólo a entidades iraníes, sino también a compañías extranjeras que continúen realizando determinadas operaciones con el país.

Bessent advirtió que quienes faciliten operaciones financieras relacionadas con Irán podrían quedar excluidos del sistema del dólar estadounidense. El funcionario afirmó que cualquier entidad que participe en el lavado de dinero en beneficio de Teherán perderá acceso a este sistema financiero.

El gobierno estadounidense también anunció nuevas sanciones contra más de 60 entidades, personas y embarcaciones en diferentes países. Según el Tesoro, estas estructuras estarían relacionadas con la adquisición de tecnología nuclear y de misiles, operaciones cibernéticas y generación de ingresos provenientes del petróleo iraní.

La estrategia también busca aumentar la presión sobre los principales socios comerciales de Irán. Aunque Washington no especificó qué países serían objeto de nuevas sanciones, China, Turquía y Emiratos Árabes Unidos figuran entre los principales socios comerciales de Teherán y podrían enfrentar mayores riesgos por sus relaciones económicas con el país.

Como parte de la operación, funcionarios estadounidenses del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas mantienen conversaciones con gobiernos extranjeros para exigir acciones concretas contra las redes que permiten a Irán mantener sus ingresos y evadir las sanciones. Sin embargo, Washington todavía no ha presentado un calendario detallado para la aplicación de todas las nuevas medidas.

La respuesta de Irán fue inmediata. El gobierno de Teherán advirtió que no permitirá que Estados Unidos dicte las condiciones para poner fin al conflicto y señaló que considerará “enemigos” a los países que decidan participar en la nueva campaña económica estadounidense.

El anuncio ocurre casi seis meses después del inicio de la guerra y representa un nuevo intento de Washington para debilitar la capacidad financiera de Irán sin limitarse a sancionar directamente a instituciones iraníes. La estrategia podría tener consecuencias internacionales debido a la importancia de Irán en los mercados energéticos y a sus relaciones comerciales con distintas potencias.

La aplicación de sanciones secundarias también podría generar tensiones con países que mantienen relaciones comerciales con Teherán, particularmente si Washington intenta impedir que empresas extranjeras utilicen el sistema financiero estadounidense mientras continúan negociando con Irán.

Con el plan “Paria Económico”, Estados Unidos busca convertir el acceso al sistema financiero y al dólar en una herramienta de presión todavía mayor contra Irán. El alcance real de la estrategia dependerá de qué países y empresas decidan acatar las nuevas restricciones y cuáles opten por mantener sus relaciones comerciales con Teherán.

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