Opiniones

El agua se agota

Sic Sac.

Por Elda Clemente Reyes · 25/05/2022 00:00

Sic Sac, por: M.A Elda Clemente Reyes. 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, ha reivindicado el objetivo de “garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”. Un compromiso que han adquirido las autoridades para fortalecer acciones en materia de cambio climático y el cuidado del agua.

A medida que nos adentramos a los ciclos hidrológicos de nuestros ecosistemas para satisfacer –en la mayoría de las ocasiones– nuestras necesidades de carácter inmediato, nos acercamos peligrosamente a sus efectos secundarios ocasionados por periodos prolongados de sequía, la globalización neoliberal y la crisis sociodemográfica, que revela escenarios de futuro con potenciales conflictos políticos y de guerras por el vital líquido.

En 2018 según estadísticas de la CONAGUA más del 70 por ciento del agua es de uso agrícola, 14.4. por ciento de uso público, urbano y doméstico, 4.9 por ciento de uso industrial y 4.7 para uso de plantas hidroeléctricas. En contraparte, 12 millones de personas carecen de acceso al agua potable, 102 acuíferos se encuentran sobreexplotados, 46 por ciento, se pierde por fugas, 80 por ciento de los cuerpos de agua presenta algún tipo de contaminación por descargas industriales, 1 de cada 100 litros de agua de lluvia es captado para su utilización y somos el país número uno en consumo de agua embotellada del mundo.

Desde 1992 un 7 por ciento de empresas mineras, embotelladoras y lecheras, controlan el 70 por ciento de las concesiones de agua, cuya escasez afecta a los ciudadanos más vulnerables.

Coca-Cola, Pepsi, Danone, Nestlé y otras empresas de productos chatarra extraen anualmente 133 mil millones de litros de agua para producir comida y bebida que no sólo afectan la salud de los consumidores, sino que además provocan serios daños ambientales.

El total del líquido que utilizan las empresas alcanzaría para llenar 16 mil 862 veces el Lago de Chapala, el más grande de México. Pero también cuenta lo que desechan: 119 mil millones de litros de agua sucia que después de los procesos industriales regresa a cuencas y acuíferos.

Paradójicamente, Walmart de México, Bio-Pappel, Herdez y Bimbo, son algunas de las empresas con mejores prácticas para operar con un alto compromiso ambiental, de acuerdo con la Revista Forbes 2014.

En Campeche el desabasto del vital líquido no es la excepción. Las fallas en líneas de distribución como la de Sabancuy y del acueducto Chicbul-Carmen, provocan afectaciones entre los carmelitas que comúnmente requieren 400 litros por segundo frente a los 150 que logra alcanzar, asociado a los desperfectos en equipos eléctricos de bombeo en Seybaplaya, Dzibalchén, Atasta y Campeche, por mencionar algunos.

Colonias populares de la capital y del municipio de Carmen, se ubican en los primeros lugares con cortes continuos en perjuicio de más de 200,000 habitantes, según estadísticas federales, estatales y municipales. En épocas anteriores como éstas la gente los ha padecido hasta por 10 días.

Por un lado, los sistemas municipales de agua potable y alcantarillado tienen el compromiso de garantizar el abasto sin interrupciones o desperfectos en las tuberías, y por el otro, persiste el uso irracional, el robo de medidores, el crecimiento exponencial de la población y la morosidad en el pago del servicio que se estima superior al 50 por ciento.

El agua poco a poco se ha convertido en una mercancía, resultado de la actual sociedad capitalista que mide los metros cúbicos en ganancias y utilidades. Hace 20 años bastaba tener un grifo en la casa, el trabajo o en la parcela, para saciar nuestra sed, ahora tenemos que comprarla en botellas de plástico, vulnerando el derecho al agua de las nuevas generaciones.

El último reporte de la CONAGUA del mes de abril de 2022 mostró un incremento del 49 al 65 por ciento, de las zonas del país con consecuencias por el calor, en contraste los estados de la región sureste se beneficiaron con los frentes fríos que trajeron lluvias, y aunque se redujeron los niveles de sequía, hasta el 8 de mayo, el almacenamiento de las presas está en solo 46 por ciento de su capacidad.

Frente a estas circunstancias, no hay suministro que resista. El problema del agua es universal, su “ciclo de vida” depende de todos. Es un recurso natural que hoy, está en peligro de “extinción”, y la mayoría piensa que el famoso estrés hídrico, nunca nos va a llegar.

Integrantes de Comunicadores y Emprendedores A.C.
Presidenta de #SoyGenteDelPueblo

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