El ébola avanza en el Congo: muertes suben a 600 y crecen los temores por nuevos contagios
El brote de ébola en la República Democrática del Congo continúa agravándose y ya suma 600 muertes confirmadas, mientras el número de casos reconocidos por las autoridades sanitarias ascendió a 1,759. La actualización refleja el avance de una emergencia sanitaria que fue declarada a mediados de mayo y que, lejos de estabilizarse, mantiene bajo presión al sistema de salud congoleño.
De acuerdo con los reportes más recientes, el brote ha comenzado a generar preocupación por la aparición de casos sospechosos en zonas que hasta ahora no habían sido afectadas. Las autoridades investigan posibles contagios en las provincias de Tshopo y Haut-Uele, lo que podría indicar una expansión más amplia de la enfermedad fuera del epicentro ubicado en Ituri, una de las regiones más golpeadas por la crisis.
Uno de los puntos de mayor atención se encuentra en Kisangani, en la provincia de Tshopo, donde fueron detectados dos casos sospechosos. Uno de ellos estaría relacionado con la zona sanitaria de Nia-Nia, en Ituri, donde se reportaron los primeros contagios; sin embargo, el otro no tendría una conexión geográfica aparente con los brotes conocidos, situación que ha encendido las alertas entre las autoridades sanitarias.
La enfermedad que circula actualmente corresponde a la variante Bundibugyo del virus del ébola, una forma poco común para la que no existe una vacuna o tratamiento aprobado específicamente. La Organización Mundial de la Salud ya había advertido que el brote seguía en expansión, impulsado en parte por la movilidad de personas infectadas que buscan atención médica fuera de sus comunidades, lo que facilita nuevas cadenas de transmisión.
La situación también se ha complicado por las condiciones en las que trabajan los equipos de respuesta. Personal sanitario en el noreste del país protestó por retrasos en sus pagos y por las condiciones laborales, mientras algunos centros de tratamiento enfrentan alta ocupación y limitaciones de equipo. Estas dificultades se suman a la inseguridad, los ataques contra instalaciones médicas y el conflicto persistente en el este del país, factores que han obstaculizado los esfuerzos para contener el brote.
Mientras tanto, organismos internacionales mantienen la vigilancia sobre la evolución del brote. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades reportó que, hasta el 9 de julio, Ituri seguía siendo la provincia más afectada, con 1,601 casos y 511 muertes, seguida por Kivu del Norte y Kivu del Sur. En Uganda, país vecino, se han registrado 20 casos confirmados y dos fallecimientos, aunque no se han informado nuevos contagios desde el 21 de junio.
El avance del ébola en el Congo representa uno de los mayores desafíos sanitarios recientes para la región. Aunque las autoridades trabajan en labores de aislamiento, rastreo de contactos y atención médica, la expansión hacia nuevas zonas, la falta de herramientas específicas contra esta variante y las dificultades logísticas mantienen encendida la alerta internacional.