El fantasma que deja Portugal
La tarde del 6 de julio dejó un sabor amargo para quienes vieron el último partido mundialista de Cristiano Ronaldo con la selección portuguesa
La tarde del 6 de julio dejó un sabor amargo para quienes vieron el último partido mundialista de Cristiano Ronaldo con la selección portuguesa. El mito, la leyenda, el crack, “El Bicho”, se aleja de las Copas del Mundo tras la caída de Portugal ante una selección española que sorprendió con un 1-0 en los 90 minutos disputados en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, casa de los Vaqueros de Dallas.
El gol de Merino, al minuto 90+1, terminó por sentenciar un partido cargado de tensión y emoción. Con ese resultado, España avanzó a los cuartos de final y quedó cada vez más cerca del sueño mundialista, mientras Portugal se despidió en octavos de final junto a una de las figuras más grandes que ha visto el futbol: Cristiano Ronaldo.
A lo largo de su carrera, Cristiano se ha mostrado como uno de los jugadores más importantes de la historia, si no es que el más grande para muchos. Su legado está marcado por títulos, Champions League, Balones de Oro, récords y noches inolvidables que cambiaron para siempre la manera de entender el futbol moderno.
Sin embargo, su salida de este Mundial sin la Copa del Mundo en las manos deja una sensación difícil de explicar. Para muchos, esta era su última gran oportunidad de brillar en el escenario más importante del deporte. El destino, una vez más, le negó el trofeo que siempre pareció faltar en una carrera prácticamente perfecta.
Cristiano Ronaldo se va del Mundial sin levantar la copa, pero nunca se ira del fútbol. Lo que él es y lo que fue queda marcado en generaciones enteras que crecieron viéndolo competir, ganar, sufrir y levantarse una y otra vez. Portugal queda eliminado, sí, pero el verdadero fantasma que deja esta derrota es el de una pregunta que seguirá rondando por años: ¿qué habría sido de Cristiano con una Copa del Mundo en sus manos?