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Opiniones

El Valor de la Responsabilidad

Por: Luis E. Roche / Coach

Por Luis Enrique Roche · 18/10/2016 00:00

La palabra empresa tiene dos 2 significados o distinciones. Uno de ellos viene del significado moderno que hace referencia a una organización dedicada a alguna actividad productiva con fines económicos. Y la otra tiene su origen etimológico (latín) y se refiere a lograr una actividad o tarea con esfuerzo y con cierto riesgo implícito.

Estas actividades, tareas, esfuerzos, y riesgos serán realizados en base a objetivos y metas planteados por la misma empresa. Muchos de los obstáculos para lograr dichas metas tienen que ver con la manera que interactúa su personal para llevar a cabo las tareas que se requieran cumplir. Para lograr los objetivos entonces se requiere que el personal tenga cierto número de responsabilidades que realizar y deberá coordinarse con otros para lograr los resultados esperados.

Ser responsable podrá decirse fácilmente. Sin embargo, ser responsable al 100% de tus acciones requiere de valor para tomar riesgos. Ser responsable requiere asumir las consecuencias de tus resultados.

Mucho de los argumentos que escucho de individuos cuando no están logrando avances en sus metas es evitar la responsabilidad de no llegar a los resultados esperados.

Es fácil trasladar la responsabilidad a otras personas. A nadie le gusta sentirse frustrado, triste, molesto, irresponsable, etc. Con esto automáticamente se tenderá a no querer reconocer los propios errores. Las personas tratamos de evitar reconocernos como incapaces o inútiles. No está en nuestro programa el auto sabotaje. Por esta razón es más fácil culpar a alguien más de las cosas que nos suceden que reconocer nuestros propias fallas. Esto es evitar la responsabilidad, esto es dejar de tener control de nuestra situación.

Reflexiona sobre cuantas veces has escuchado que alguien dice algo como: “no terminé el reporte porque no me mandaron la información a tiempo”; o “no le entregamos a tiempo (x cosa) por que el clima no lo permitió”; “es que le marqué 2 veces y no contestó y no devolvió la llamada”. Estás y muchísimas más excusas son parte del día a día dentro de las conversaciones de las personas para evadir su responsabilidad.

Hacerse responsable para que los compromisos se lleven a cabo tiene que ver con los estados de ánimo cada quien. Se requiere de honestidad, humildad, valentía, responsabilidad entre otros, para reconocer donde se está fallando o dónde no se está haciendo todo lo posible para que los objetivos se logren de manera satisfactoria. Si los empleados están con estados de ánimo de insatisfacción, estrés, molestia, desmotivación, inseguridad entre otros, su capacidad de hacerse responsables estará afectada, al grado de apuntar culpables por todos lados antes de reconocer lo que sí pudieron haber hecho, tomar control de sí mismos y actuar con responsabilidad. Estos estados de ánimo afectarán la toma de decisiones y las formas de trabajar entre las personas para tomar los riesgos y llevar a cabo las actividades que la empresa requiere para lograr sus metas.

Tú tienes el poder de controlar tu vida… ¡Úsalo!

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