Elecciones intermedias del 3 de noviembre definirán el equilibrio de poder en el Congreso de Estados Unidos
Están en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 senaturías; encuestas dan ventaja de ocho puntos a los demócratas
Los estadounidenses acudirán a las urnas el martes 3 de noviembre de 2026 para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y disputar 35 puestos del Senado, en unos comicios que determinarán si el presidente Donald Trump conserva la mayoría republicana en ambas cámaras o enfrenta un Congreso con mayor capacidad para fiscalizar su gobierno.
El resultado importa porque redistribuirá el control legislativo durante los dos años que restan del mandato presidencial. Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, contarían con facultades para impulsar investigaciones sobre el Ejecutivo, supervisar el gasto público e iniciar un juicio político contra Trump, aunque una eventual destitución exigiría el voto favorable de dos tercios de los senadores presentes.
Una encuesta de NPR, PBS News y Marist, realizada los días 19 y 20 de octubre entre votantes probables, registró 52% de preferencia por candidatos demócratas al Congreso frente a 44% de los republicanos, con un margen de error de 3.8 puntos porcentuales. Un sondeo separado de Reuters e Ipsos, levantado del 22 al 26 de octubre, ubicó la aprobación de Trump en 35% frente a 64% de desaprobación. Los republicanos llegan a la jornada con 53 senadores y una mayoría estrecha en la Cámara de Representantes.
Entre las principales preocupaciones del electorado figuran la economía, la atención médica, el conflicto con Irán, los precios de los combustibles y la inmigración, según una encuesta de Gallup publicada el 29 de octubre. La votación ocurre, además, en medio de tensiones dentro del Pentágono tras la destitución del teniente general Brett Sylvia, responsable de estrategia y planificación del Estado Mayor Conjunto, en circunstancias que han generado versiones encontradas sobre presuntas filtraciones de información clasificada.
El resultado tendrá consecuencias directas para México en materia de comercio, migración y seguridad fronteriza. Un Congreso dividido podría modificar las negociaciones sobre recursos destinados a programas migratorios y acuerdos comerciales, aunque cualquier cambio de mayoría no alteraría automáticamente la política exterior de Trump, cuyo Ejecutivo conserva atribuciones constitucionales amplias en esas materias, incluido el veto legislativo. La composición final de ambas cámaras definirá el margen real de acción de la administración republicana hasta enero de 2029.