LAREVISTA PENINSULAR
Opiniones

Empoderemos la democracia

Sobran los motivos.

Por Jordy R. Abraham Martínez · 21/12/2017 00:00

Sobran los motivos, por:  Jordy R. Abraham.  

JordyAbraham@gmail.com / @JordyAbraham

La efervescencia en los ánimos políticos se hace presente cada determinado tiempo cuando inician los procesos electorales. Dentro de un sistema democrático es un requisito el que haya comicios para elegir a los representantes populares de los intereses comunitarios. Así, quienes toman las decisiones son los propios ciudadanos al ejercer su voto.

Es sumamente interesante la figura del sufragio, pues la Constitución de México la establece como un derecho cívico, por la prerrogativa de cada individuo por otorgar su voto a quien elija conforme a su criterio. Sin embargo, el mismo texto constitucional nos habla del sufragio como una obligación por parte de los ciudadanos, ya que el participar de las elecciones supone una aportación positiva a la democracia nacional.

Si la democracia no es plural, no es democracia. Es enriquecedor que existan diversas posiciones ideológicas que puedan ser tomadas en cuenta. Ahora bien, cuando media una confrontación en la que no prevalece el afán por construir, sino por la intención de destruir, este esfuerzo es estéril. Independientemente de las diferencias, es menester que los distintos modelos de pensamiento político no pierdan  la visión por alcanzar el bien común a través del trabajo que suma fuerzas.

Los jóvenes tendrán que asumir un importante compromiso generacional en los próximos comicios. La juventud mexicana representa prácticamente el veinticinco por ciento de la población total. Sin duda, su participación en este proceso democrático será determinante. El panorama actual permite un acceso amplio a la información, lo cual favorece el marco electoral, pues es posible conocer más sobre los candidatos a ocupar los cargos votados.

La trascendencia que implica esta decisión debe ser factor para impulsar a la ciudadanía a emitir un voto responsable. El trabajo es el encargado de hablar por las administraciones. Cuando se llevan a cabo gestiones gubernamentales exitosas, es sensato darles continuidad a proyectos estadistas. En ocasiones, el populismo o la demagogia nublan el juicio y se convierten en grandes enemigos de la democracia.

La participación democrática no se limita a los períodos electorales. Siempre que busquemos sumar esfuerzos con los conciudadanos para trabajar en pro del bien común, estaremos empoderando a la democracia de nuestro país. Debemos percatarnos del papel que jugamos todos como agentes activos en nuestro entorno y actuar en consecuencia de forma propositiva.

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