EN CRISIS: La industria restaurantera, de las más afectadas por el Coronavirus
El sector restaurantero enfrenta una grave crisis económica, calcula que el 60 por ciento de los negocios podrían cerrar sus puertas definitivamente..
Especial / La Revista
La industria restaurantera yucateca atraviesa ya por una severa crisis como consecuencia de la pandemia del Coronavirus que, desde principios de marzo, empezó a endurecer las medidas sanitarias y de confinamiento de la sociedad en sus domicilios a fin de no propagar el virus.
Al inicio, se restringió el horario de los establecimientos dedicados a la venta de alimentos y bebidas, tales como restaurantes, cafés, bares y centros de entretenimiento. Sin embargo, al paso del tiempo las medidas fueron en aumento, al grado de prohibir el ingreso de los comensales y permitiendo únicamente el servicio de comida para llevar y pedidos a domicilio.
Así, a la baja en las ventas diarias de los establecimientos que prácticamente ya cumplió un mes, se suma ahora el problema del pago de las rentas de los establecimientos, amén de los impuestos que los empresarios del ramo deben pagar.
Al respecto, la delegación Yucatán de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) se sumó a la demanda de la Canirac nacional y del Gobierno del Estado en el sentido de acordar condonaciones por parte de los dueños de los bienes inmuebles que le rentan a este sector en la entidad.
A través de un comunicado, el sector restaurantero asegura que enfrenta una grave crisis económica, y por ello solicita a los arrendadores que se solidaricen, pues de lo contrario calcula que el 60 por ciento de los negocios podrían cerrar sus puertas definitivamente.
Roberto G. Cantón Barros, presidente de la Canirac-Yucatán, precisa que es imposible pagar una renta, cuando no se está percibiendo un solo ingreso en los negocios que ya han cerrado sus puertas, o en su caso, los pocos que siguen abiertos generan ventas muy limitadas por el servicio a domicilio, toda vez que ese ingreso se destinan al apoyo del personal.
“Para nuestra industria, hoy muy golpeada, es un esfuerzo responsable mantener a las familias en cuarentena. Ante este escenario, como mexicanos, como empresarios y como ciudadanos, tenemos dos retos vitales: el primero es proteger la salud de todos y el segundo, sostener la economía de nuestros trabajadores”.
Asimismo, el directivo se sumó al llamado de la autoridad estatal que solicitó a los arrendadores de inmuebles comerciales o particulares, reducir, diferir o condonar total o parcialmente las rentas generada en estos meses de contingencia.
“Es necesario sumar esfuerzos, por lo que hacemos un llamado solidario a encontrar los acuerdos justos que nos permitan a ambas partes sobrellevar esta situación”.
G. Cantón Barros explicó que el sector ha logrado acuerdos con los eslabones que conforman la cadena de valor, como lo son proveedores y prestadores de servicios; sin embargo, dijo que ésto no es suficiente.
“Es momento de sumar, de buscar acciones en conjunto que nos permitan reabrir nuestros negocios y mantener los que aún continúan operando con servicio a domicilio.
Urgente hacer eficientes los procesos
Por su parte, Gabriela Cejudo Valencia, directora general de Grupo Nicxa que opera diferentes franquicias de comida rápida como Burguer King y KFC, entre otras; señaló en hoy en día “las empresas estamos viviendo una incertidumbre muy severa no solo porque no sabemos qué va a pasar al día siguiente sino porque la política federal es completamente diferente a la que estamos acostumbrados y a la que se está aplicando en otros países en torno al apoyo por esta pandemia”.
Sin embargo, debemos ser muy cuidadosos y hacer más eficientes nuestros procesos, debemos ser más estrictos y evitar pérdidas, revisar en estos momentos con lupa cuáles son las áreas de oportunidad que hemos tenido siempre y que cuando las ventas son buenas pues se van dejando para otra ocasión, dijo.
“Hay que corregir errores y cuidar a nuestro recurso humano y con esto me refiero a protegerlos para que no contraigan la enfermedad. Son épocas de mucho trabajo tenemos que motivarlos y convencerlos de que saldremos adelante”, enfatizó.
Lo que estamos haciendo para no caer en una crisis total es apoyarnos en alternativas como las plataformas digitales que llevan los pedidos a domicilio y otras como por ejemplo que nos propuso una rentadora de autos. “Ellos no tienen turistas que renten sus unidades y nosotros necesitamos vehículos para llevar los pedidos a domicilio, así que nos unimos y así nos ayudamos”.
Todo el personal se está poniendo las pilas, incluso a nivel directivo todos los días tenemos juntas virtuales con gerentes y proveedores intercambiando opiniones y tratando de adelantarnos a lo que pudiera ocurrir, comentó la empresaria.
Hay que rediseñar las estrategias de venta
A su vez, el cheff y empresario, Roberto Solís Azarcoya, propietario de los restaurantes Néctar y Kisin, comentó que para él, lo más difícil fue cerrar al público sus restaurantes, y tras una plática con sus colaboradores se acordó mantener los sueldos hasta donde fuera posible.
Sin embargo, la situación lejos de mejorar ha empeorado y ahora se han recortado las jornadas de trabajo y solamente se atienden los servicios de comida a domicilio.
En este sentido dijo el entrevistado, nos queda muy claro que es necesario rediseñar nuestras estrategias de venta y aprovechar las ventas de oportunidad, por ejemplo, antes ya trabajábamos con las aplicaciones de servicio a domicilio y hoy más que nunca se han convertido en una herramienta casi imprescindible para poder seguir operando.
También hemos diseñado un menú a fin de cada día haya opciones para quienes piden el servicio y de esa forma evitamos desperdicios, solo así es como podremos hacer frente a esta crisis, siendo más eficientes y aprovechando las oportunidad que se presenten.
“Después de esta crisis, la forma de vender será diferente, no queda duda, y el que lo entienda mejor es el que saldrá adelante”, puntualizó.
Crisis sin precedente
Para el empresario José Luis Torrado, propietario de franquicias como Boston´s, Domino´s y La Parroquia, la crisis ocasionada por el Covid-19 no tiene precedente.
“Hemos enfrentado crisis muy serias como la de 1994 y la del año 2000, pero nunca nos había tocado que se paralizara todo, incluso cuando nos toca la llegada de un huracán son momentos muy angustiantes por los daños que ocasiona, pero todo eso ha pasado y nos hemos recuperado”, dijo.
Sin embargo, hoy no sabemos qué va a pasar después de que todo esto pase, por el momento, nos mantenemos con las ventas a domicilio, que representan apenas un 25 por ciento pero que ayudan, por lo menos a solventar los gastos de los empleados.
“La gente sigue comprando pero también está cuidando su dinero pues nadie sabe cuándo va a terminar esta situación, por nuestra parte hemos estado haciendo negociaciones con los bancos, no queremos despedir a nadie y por eso hemos pactado con los trabajadores, colaboradores a nivel directivo y arrendadores algunas alternativas para hacerle frente a esta crisis”, explicó.
Marzo fue un mes difícil y abril lleva la misma tónica, y ya veremos cómo nos trata mayo, concluyó.