“Es invendible”: dueño de obra de Dalí robada en Francia pide ayuda para recuperarla
El galerista francés Christian Karoutzos, propietario de la monumental cubierta del Libro del Apocalipsis diseñada por Salvador Dalí y robada recientemente de un museo en Francia, pidió una amplia movilización para tratar de recuperar una pieza que calificó como única y prácticamente imposible de vender en el mercado del arte.
La obra fue sustraída durante la noche del domingo 4 al lunes 5 de octubre del Centro de Arte Contemporáneo de Issoire, ubicado en la región francesa de Auvernia. La cubierta, realizada en bronce y decorada con oro, piedras preciosas y conchas marinas, pesa alrededor de 150 kilos.
Karoutzos aseguró que los responsables del robo parecían conocer el lugar. De acuerdo con su relato, los ladrones rompieron una puerta para entrar y posteriormente arrancaron los cables de las cámaras de seguridad, además de llevarse el disco duro donde se almacenaban las grabaciones.
“No hay registros de cómo actuaron, pero debieron ser varios porque la obra pesa unos 150 kilos”, explicó el propietario, quien considera al ejemplar como uno de los libros más extraordinarios del mundo.
La cubierta forma parte de El Apocalipsis de San Juan, un proyecto impulsado en 1958 por el editor francés Joseph Forêt. Para su creación participaron destacados artistas y escritores del siglo XX, entre ellos Jean Cocteau, Bernard Buffet, Jean Giono, Léonard Foujita y Ossip Zadkine. Dalí fue el encargado de diseñar y esculpir la llamativa cubierta.
El conjunto completo alcanza aproximadamente los 210 kilos y fue considerado durante años una de las obras editoriales más valiosas y singulares de su época. La cubierta pasó además por cerca de 150 exposiciones internacionales entre 1961 y 1972 antes de desaparecer durante décadas del circuito público. Karoutzos logró adquirirla en 2003 después de que la pieza pasara por propietarios japoneses.
Para el galerista, una de las principales incógnitas ahora es qué pretenden hacer los responsables con una pieza tan reconocible. “Se trata de una pieza monumental, es como la puerta de una catedral que da acceso a una obra magistral, algo único”, afirmó.
El propietario considera que la cubierta es “invendible” debido a que es ampliamente conocida dentro del mundo del arte y resultaría muy difícil introducirla legalmente al mercado sin levantar sospechas. Sin embargo, expresó preocupación ante la posibilidad de que quienes la robaron intenten destruirla para aprovechar por separado sus materiales.
“Pueden fundir el bronce, separar las piedras preciosas, que tampoco podrán vender fácilmente por ser muy peculiares”, lamentó.
Karoutzos también considera que los responsables probablemente no eran especialistas en arte. Una de las razones es que en una sala cercana se encontraban diez pergaminos pertenecientes al mismo libro, también de gran valor, pero fueron ignorados durante el robo.
La Fiscalía de Clermont-Ferrand abrió una investigación y describió la cubierta como una “pieza excepcional y única”. Hasta ahora no se ha informado sobre detenidos ni sobre el paradero de la obra.
El robo ha generado preocupación dentro del ámbito cultural francés no solamente por el valor económico de la pieza, sino por su importancia artística e histórica. Karoutzos insiste en que la difusión del caso puede ser fundamental para impedir que la obra sea comercializada, desmontada o destruida antes de que las autoridades consigan recuperarla.