Especialista de la UADY prevé un diciembre cálido y un invierno tardío para Yucatán en 2026-2027
Protección Civil calcula que 29 frentes fríos influirán en el estado; enero y febrero concentrarían los descensos más intensos
Yucatán podría experimentar un diciembre dominado por jornadas cálidas y un arranque de invierno tardío durante la temporada 2026-2027, según el pronóstico de Juan Vázquez Montalvo, integrante del Comité Institucional de Atención de Fenómenos Extremos Meteorológicos de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
El panorama importa porque modifica las expectativas de descenso térmico en las fechas de mayor demanda turística y reunión familiar: si no se presenta un frente frío durante Navidad y Año Nuevo, las temperaturas se mantendrían elevadas para la época, a diferencia de lo ocurrido en 2025, cuando los descensos significativos comenzaron a sentirse desde diciembre.
Vázquez Montalvo precisó que los descensos más pronunciados se concentrarían en enero y febrero de 2027. La Coordinación Estatal de Protección Civil maneja un escenario similar y calcula que 29 sistemas frontales podrían tener influencia sobre Yucatán entre septiembre de 2026 y abril de 2027, aunque la cantidad de frentes no determina por sí sola la intensidad del frío: la procedencia de las masas de aire, su trayectoria, su fuerza y el tiempo que permanezcan sobre la Península son factores determinantes.
A escala nacional, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima 56 frentes fríos para la temporada 2026-2027, cifra superior al promedio climatológico de 50 sistemas. La mayor actividad se concentraría entre noviembre y febrero, periodo en el que se prevén alrededor de 32 frentes en el territorio mexicano. El especialista advirtió que aproximadamente la mitad de esos sistemas suele alcanzar la Península de Yucatán, cuya temporada de nortes abarca del 15 de octubre al 15 de mayo.
Un elemento adicional que incidirá en las condiciones meteorológicas es el fenómeno de El Niño, que ha mostrado fortalecimiento y podría alcanzar una intensidad considerable durante el otoño e invierno. Aunque este fenómeno puede modificar la distribución de lluvias y masas de aire, el especialista subrayó que no permite establecer con precisión cuántos sistemas llegarán directamente a Yucatán ni la temperatura que cada uno provocará.