Estados Unidos presiona al Frente Polisario en la ONU para que acepte la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental
El mandato anual de la misión de paz de Naciones Unidas en la región vence el 31 de enero, lo que eleva la presión sobre todas las partes.
Estados Unidos presentó ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una posición formal en la que exige al Frente Polisario que reconozca la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, territorio que el movimiento independentista reclama mediante un referéndum de autodeterminación que nunca se ha celebrado.
La maniobra diplomática estadounidense eleva la presión sobre el Polisario y sus aliados —en particular Argelia— en un momento de máxima tensión institucional: el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) expira el 31 de enero, lo que convierte la renovación en una palanca política de primer orden.
La Minurso opera en la zona desde hace 35 años. Sus cascos azules patrullan a bordo de vehículos blancos identificados con las siglas de la ONU, una presencia que Rabat tolera con incomodidad porque recuerda el estatus legal del territorio: la ONU lo clasifica como «no autónomo», es decir, pendiente de descolonización, lo que implica que Marruecos no ejerce soberanía plenamente reconocida por el organismo internacional.
El conflicto arrastra medio siglo de enfrentamientos y negociaciones sin resolución. España abandonó el Sáhara Occidental en 1976 sin transferir la soberanía a ningún Estado. Desde entonces, Marruecos administra el territorio, el Polisario controla una franja oriental y las hostilidades directas reaparecieron en 2020 tras casi tres décadas de alto el fuego relativo.
Si el Consejo de Seguridad no renueva el mandato de la Minurso antes del 31 de enero, la misión quedaría sin respaldo legal, lo que abriría un vacío de consecuencias imprevisibles para la estabilidad de la región. La posición de Washington marca, de facto, la dirección en la que podría moverse cualquier texto de renovación que aspire a contar con el voto favorable de Estados Unidos.