Estados Unidos reducirá el envío de gas natural a México; Cenagas advierte que las reservas alcanzan para tres días
México enfrenta un nuevo reto en materia energética luego de que Estados Unidos notificara una reducción en el suministro de gas natural hacia territorio mexicano, mientras el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) reconoció que el país cuenta con una capacidad de almacenamiento equivalente a aproximadamente tres días de consumo.
Cuitláhuac García Jiménez, director general de Cenagas, informó que las autoridades mexicanas recibieron el aviso estadounidense aproximadamente una semana atrás. Sin embargo, hasta el momento no se ha precisado durante cuánto tiempo permanecerá la reducción en los volúmenes enviados a México.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la dependencia que mantiene el país respecto al gas natural proveniente de Estados Unidos. En abril de este año, el gobierno federal reconoció que alrededor del 75 por ciento del gas natural consumido en México es importado y que prácticamente la totalidad de esas compras provienen del país vecino. Una gran parte llega desde Texas a través de distintos puntos de internación ubicados en la frontera norte.
El gas natural es una pieza fundamental para el funcionamiento de distintas actividades económicas en México. Se utiliza ampliamente en la generación de electricidad, procesos industriales y operaciones de Petróleos Mexicanos, además del consumo correspondiente a hogares y comercios. Datos del sector energético indican que cerca del 58 por ciento del consumo nacional se destina a la generación eléctrica.
Por esa razón, cualquier reducción considerable en los flujos procedentes de Estados Unidos puede generar preocupación sobre la capacidad del país para responder ante una interrupción prolongada.
García Jiménez explicó que uno de los principales desafíos está relacionado con el almacenamiento. México dispone actualmente de reservas equivalentes a cerca de tres días, una cantidad limitada frente al nivel de consumo nacional y la alta dependencia de las importaciones.
La advertencia adquiere mayor relevancia debido a que México ha reconocido previamente la necesidad de fortalecer su seguridad energética. El gobierno federal ha planteado aumentar la producción nacional de gas, ampliar las fuentes renovables de generación eléctrica y reducir gradualmente la exposición del país a posibles interrupciones externas.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que la demanda de gas natural podría continuar aumentando durante los próximos años debido al crecimiento de la generación eléctrica y de la actividad industrial. El gobierno calcula que esta demanda podría incrementarse alrededor de 30 por ciento hacia el final del sexenio.
El escenario también revive experiencias anteriores en las que factores externos, particularmente fenómenos climáticos en Estados Unidos, han provocado problemas en el suministro y aumentos significativos en los precios del energético. Ante una helada severa o un incremento del consumo estadounidense, la disponibilidad de gas para exportación puede disminuir, una vulnerabilidad que el propio gobierno mexicano ha reconocido públicamente.
Por ahora, las autoridades no han informado que exista una emergencia en el suministro nacional ni han detallado afectaciones concretas para consumidores o empresas. Tampoco se conoce cuánto durará la reducción anunciada por Estados Unidos.
Sin embargo, el aviso vuelve a exponer uno de los principales desafíos de la política energética mexicana: garantizar un suministro constante de gas natural en un país que depende ampliamente de las importaciones y que dispone de una capacidad de almacenamiento reducida frente a su nivel de consumo.
La duración y magnitud de la reducción serán determinantes para conocer si el episodio puede ser absorbido por el sistema sin mayores consecuencias o si será necesario aplicar medidas adicionales para asegurar el abastecimiento de uno de los combustibles más importantes para la economía y el sistema eléctrico nacional.