Experto del Ipade advierte que México aprovecha menos del 10% del potencial del nearshoring
Francisco Javier Fuentes Urbieta atribuye el freno a la incertidumbre por la revisión del T-MEC y a la falta de energía, agua y talento
Francisco Javier Fuentes Urbieta, profesor del área de dirección de operaciones del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (Ipade), afirmó que México aprovecha menos del 10% del potencial del nearshoring, durante una conferencia impartida en Mérida ante empresarios locales y socios de esa institución.
El especialista señaló que la posición geográfica de México, y en particular de Yucatán por su cercanía con puertos estratégicos, representa una oportunidad que el país desperdicia frente a la incertidumbre sobre la revisión del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Fuentes detalló cuatro factores que frenan el aprovechamiento del fenómeno: la falta de un abasto de energía suficiente, barata y estable; la escasez de agua para sostener la operación de centros de datos; la carencia de personal técnico preparado, y la debilidad del estado de derecho para dar certeza a los inversionistas.
Como ejemplo de esta falta de confianza, el profesor del Ipade citó el tratado comercial modernizado entre México y la Unión Europea, aprobado meses atrás, que establece que cualquier controversia se resolverá mediante paneles de arbitraje y no en tribunales mexicanos.
El fenómeno del nearshoring, que consiste en el traslado de procesos de producción o servicios a países cercanos geográficamente al mercado de destino, se expandió a partir de la pandemia de covid-19 en 2020, cuando se interrumpieron las cadenas de suministro globales.
Fuentes advirtió que las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos y las de junio de 2027 en México postergarán decisiones de inversión, pues empresas y gobiernos prefieren esperar condiciones políticas más estables antes de definir nuevos proyectos.
El especialista concluyó que las oportunidades desaprovechadas no regresan y llamó a atender de forma inmediata los cuatro factores señalados para que México, y en particular el sureste del país, capitalicen la relocalización de industrias antes de que otros países ocupen ese espacio.