Felicidades mamitas
Sic Sac
Sic Sac, por: M.A. Elda Clemente Reyes
El 10 de mayo, pasará otra vez, entre las paredes de cada hogar. La contingencia por el Covid-19 no ha terminado y estamos obligados a seguir cumpliendo el protocolo sanitario.
En semáforo verde con un nivel de riesgo bajo y la mayoría de los comercios abiertos, los campechanos se las ingenian para expresar su cariño y evitar que esta celebración pase desapercibida. El Día de las Madres no podrá celebrarse con bombo y platillo porque tristemente en muchos hogares el Coronavirus se llevó a las jefas de la casa.
En las reuniones guardarán la sana distancia o serán sustituidas por llamadas, mensajes, video llamadas y otras formas de comunicación.
Hoy, quiero escribirle a mi madre, la que sin tener un título fue maestra en su juventud, me tiene en sus oraciones y me enseñó que existe un poder divino. Saborea mis triunfos y sufre mis fracasos. Es trabajadora, alegre, fuerte en la adversidad. No estudió corte y confección, pero es buena modista. Es única, poco social y sensible como yo, disfruta la familia y me deja hacer lo que creo que es correcto.
Sabe quiénes me quieren y me han ayudado, le hablo de mis afectos y de los que me han fallado. Es la balanza que me mantiene en equilibrio, la que me enseñó el orden, la honestidad, el trabajo, la lealtad y la gratitud. Su infancia me hace comprender sus sacrificios, sus carencias y su humildad. A mi madre, la comparo con el pilar que sostiene un puente, los rieles que conducen un tren o el faro de un puerto.
Gracias mami por hablar de mí con orgullo. Eres el motivo más grande de mi vida. Agradezco también a mi madre espiritual, la Virgen María, soy testimonio de su existencia y sé que el día que mi alma abandone mi cuerpo, la veré.
Feliz Día de las Madres, al ser que da vida, la que nos deja una huella profunda y nos convierte en lo que somos y seremos en el futuro. También, a las que ya no están entre nosotros, celebran en el cielo y piden a Dios por sus hijos.
Esta pandemia no es un obstáculo para seguir demostrándoles cuanto las amamos. Felicidades mamitas.
El debate
El primer debate entre los 7 candidatos a la gubernatura del Estado, confirmó que hay 3 punteros (Christian Castro, Layda Sansores y Eliseo Fernández), y 2 opciones de los cuales, solo una o uno ocupará la silla del Cuarto Piso de Palacio de Gobierno.
No hubo sorpresas en los ataques que descargaron, exhibieron lo mismo que hemos venido escuchando. Christian Castro, se vio que practicó y repasó bien los guiones que le escribieron, habló de sus propuestas y fue descolocado frente a cuestionamientos directos que evadió de sus oponentes y no respondió. Quien asombró con su postura controlada que algunos interpretaron como temor o nerviosismo, fue la candidata de Morena Layda Sansores, a quien todos esperaban ver aguerrida y sobrecargada en su actitud, pero se expresó firme, aunque tuvo críticas fuertes y por momentos estuvo titubeante, demostró que el carácter se lleva en las venas y se transpira gota por gota. Por su parte, Eliseo Fernández, acusó, propuso, fue atrevido y recibió golpe tras golpe como un costal de boxeo, llevándose la peor parte de la noche, por acusaciones de corrupción y opacidad, sin dejar de mostrar osadía.
No habrá otro debate por parte del IEEC la percepción de los campechanos, moverá las próximas encuestas, sin cambiar las tendencias. No se ilusionen, el debate fue solo un ejercicio democrático, limpio, una vitrina que los puso frente a los electores para que los “confundidos” e indecisos, conozcan los proyectos, se enganchen con uno y el resto de los electores, ratifiquen sus preferencias.