FIFA contraataca y acusa a UEFA de emprender una “campaña de desinformación”
La tensión entre la FIFA y la UEFA alcanzó un nuevo nivel después de que el organismo rector del futbol mundial acusara a la confederación europea de impulsar una “campaña de desinformación” relacionada con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa promovida durante la gestión de Gianni Infantino que contemplaba la entrada de inversión privada en una nueva estructura encargada de determinados derechos comerciales de las principales competiciones de la organización.
La confrontación llegó a los tribunales de Estados Unidos, donde la FIFA presentó documentos ante el Tribunal de Distrito del Sur de Florida para oponerse a una solicitud de la UEFA que busca obtener información y documentación relacionada con el proyecto FFE. El procedimiento fue iniciado formalmente por la confederación europea en agosto de 2026 contra dos entidades vinculadas con la FIFA establecidas en Estados Unidos.
De acuerdo con la postura presentada por la FIFA, Infantino habría incumplido con sus responsabilidades como presidente si no hubiera analizado una propuesta que, a consideración del organismo, podía generar nuevos recursos para el futbol internacional. Sin embargo, el proyecto terminó por ser abandonado después de enfrentar la oposición de distintas confederaciones, entre ellas la UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol.
Uno de los principales puntos de disputa se encuentra en la valoración económica de FIFA Forward Enterprise. La UEFA cuestionó una valoración patrimonial cercana a los 20 mil millones de dólares y argumentó que los derechos comerciales involucrados podían tener un valor considerablemente superior. La FIFA respondió que la confederación europea estaba confundiendo dos conceptos financieros distintos: el valor patrimonial y el valor empresarial.
Según la FIFA, el valor de 20 mil millones de dólares correspondía al patrimonio de la compañía, mientras que el valor empresarial total superaba ampliamente los 30 mil millones de dólares. El organismo aseguró además que toda la información necesaria para distinguir ambas cifras había sido distribuida previamente entre sus federaciones miembro.
“La UEFA habría sabido todo esto si se hubiera molestado en verificar sus afirmaciones antes de criticar públicamente la propuesta o presentar la demanda ante un tribunal federal”, señaló la FIFA en su escrito judicial.
La organización también rechazó las acusaciones de que Infantino pretendiera obtener un beneficio personal a través del proyecto. De acuerdo con su argumentación, cualquier implementación definitiva de FFE habría requerido la aprobación de los órganos de gobierno correspondientes y habría estado sujeta a supervisión institucional.
La FIFA sostuvo además que la solicitud presentada por la UEFA tendría como finalidad acosar al organismo y a su presidente, en lugar de responder exclusivamente a una necesidad legítima de obtener información. La UEFA, por su parte, ha cuestionado la manera en la que se desarrolló el proyecto y ha señalado que la iniciativa se habría preparado sin suficiente participación de los organismos de gobierno y de las confederaciones.
El conflicto adquiere mayor relevancia por su cercanía con el próximo proceso electoral de la FIFA. El organismo mundial sostiene que las acciones legales impulsadas por la UEFA podrían tener efectos sobre la elección presidencial y pidió al tribunal estadounidense que no permita que el procedimiento sea utilizado con ese propósito.
“Este tribunal debería rechazar cualquier intento de influir en las elecciones presidenciales de la FIFA basándose en estos argumentos”, afirmó el organismo en los documentos presentados ante la justicia estadounidense.
La disputa alrededor de FIFA Forward Enterprise ha profundizado las diferencias entre dos de las instituciones más poderosas del futbol internacional y ha colocado nuevamente bajo discusión la gobernanza, el manejo de los derechos comerciales y el modelo de toma de decisiones dentro de la FIFA. Aunque el proyecto fue abandonado, el enfrentamiento entre ambos organismos continúa ahora en el terreno jurídico y podría mantenerse como uno de los principales focos de tensión de cara al próximo proceso electoral de la organización.