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Fotógrafo se convierte en el rostro de la última tragedia en Siria

Un atentado con bomba este sábado 15 de abril cerca de dos autobuses que transportaban a decenas de refugiados dejó más de un centenar de muertos cerc

Por LaRevistaP · 19/04/2017 00:00

Un atentado con bomba este sábado 15 de abril cerca de dos autobuses que transportaban a decenas de refugiados dejó más de un centenar de muertos cerca de Alepo, en Siria, entre ellos 68 niños.

El vil ataque contra los civiles quizás habría sido una estadística más en Occidente de no ser por la foto que tomó el reportero gráfico sirio Abd Alkader Habak, y muestra a su compañero llorando desconsoladamente tras haber cargado un niño al que había intentado salvar después de la explosión.

Las imágenes -una de ellas muestra al fotógrafo arrodillado llorando al lado del cuerpo calcinado de un niño- fueron publicadas en Twitter por Ala'a Shehabi, escritora  y activista del emirato de Bahrein y desde entonces se han vuelto virales.

El propio Abd Alkader, en un video para el Canal 4 de la televisión británica, contó la devastadora experiencia.

“Las palabras no pueden describirlo. Estaba cerca de un auto que distribuía comida a los niños, a pocos metros, cuando de pronto hubo una explosión enorme. Mi cámara cayó al suelo y me caí de espaldas”, contó.

En ese momento el fotógrafo notó que tenía un niño herido cerca, tal como muestran las imágenes.

“Lo cargué y empecé a correr hacia la ambulancia”, relató. “No sé lo que le pasó al niño, pero lo puse en la ambulancia y lo llevaron a uno de los hospitales en el área en poder de los rebeldes”.

A pesar de la traumática experiencia, el reportero dice que no se marchará de la zona. «Todavía estamos aquí. No he tenido la oportunidad de salir, pero incluso si pudiera, me quedaría. No puedo dejar a miles de personas detrás de mí para que sean ejecutados. O estamos todos juntos, o morimos todos juntos”, declaró en una entrevista a SVT News.

Defensa Civil Siria recupera más de 100 cuerpos por la explosión en Alepo

La Defensa Civil Siria aseguró hoy que ha recuperado más de 100 cadáveres del lugar donde se produjo hoy la explosión de un coche bomba a las afueras de la ciudad de Alepo (norte), en el que se encontraban unos 5.000 evacuados de los pueblos chiíes de Fua y Kefraya.

En su página oficial de Facebook, los también llamados "cascos blancos" dijeron que también están prestando asistencia a más de 50 heridos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos cifró anteriormente en 43 los muertos por el estallido de un coche bomba en la zona de Al Rashidín, donde las víctimas estaban esperando desde ayer a ser trasladadas a su destino final, en el marco de un acuerdo de evacuación entre el Gobierno sirio y la oposición.

La televisora siria mostró imágenes de muertos, entre ellos combatientes, desparramados al lado de los autobuses, que estaban retorcidos y chamuscados. Algunos objetos personales de la gente colgaban de las ventanas de los autobuses.

La explosión se debió a un vehículo cargado de explosivos, dijo la televisora siria y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que calculó que 24 personas murieron y que la cifra seguramente aumentaría.

La televisora estatal dijo que el carro llevaba alimentos, pero un portavoz de los rebeldes dijo que el vehículo había sido abandonado en el sitio.

La explosión afectó a Rashidín, un distrito bajo control rebelde en las fueras de Alepo donde unas 5.000 personas iban a ser evacuadas en autobuses de las asediadas aldeas de Foua y Kfraya. Habitantes de ambas aldeas habían sido evacuados el viernes junto con 2.000 residentes de Madaya, un pueblo controlado por la oposición afuera de Damasco y que ha sido asediado por las fuerzas oficialistas.

Un cabecilla rebelde dijo que murieron 20 combatientes que protegían los autobuses, además de decenas de pasajeros. Habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado para hablar con la prensa. Yaser Abdelatif, miembro del grupo Ahrar al-Sham, que negoció el acuerdo, dijo que por lo menos 30 rebeldes murieron en la explosión.

La bomba estalló justo en momentos en que crecía la frustración por las demoras en la evacuación. Miles de sirios que fueron evacuados de poblaciones asediadas pasaron la noche en autobuses en puntos de conexión, dijeron el sábado activistas y residentes.

La televisión estatal siria culpó a los rebeldes por obstaculizar el pacto, causando que miles de evacuados quedaran atrapados en depósitos de autobuses durante la noche. Los equipos de la Media Luna Roja de Siria distribuyeron comida para los evacuados inquietos, que dejaron sus hogares más de 30 horas antes.

Decenas de autobuses con miles de niños, mujeres y hombres de las zonas progubernamentales de Foua y Kfraya, así como de ciudades simpatizantes de la oposición de Madaya y Zabadani estaban estacionados en partes separadas de la ciudad de Alepo, separados por murallas, según imágenes transmitidas por la televisora oficialista siria.

"La gente está inquieta y la situación es desastrosa", dijo Ahmed Afandar, un residente evacuado de su localidad natal cerca de Madaya.

"Todos estos miles de personas están atrapados en menos de medio kilómetro (500 yardas)". Dijo que la zona estaba amurallada por todos lados y que no había baños.

"No estamos avanzando ni retrocediendo", dijo. Se esperaba que los evacuados de Madaya se dirigieran a Idlib, al oeste de Alepo. Afandar dijo que no se le permitió a la gente bajar de los autobuses por un tiempo antes de que finalmente se les permitiera salir. Los alimentos se distribuyeron después de varias horas y al principio de la tarde los evacuados de las áreas controladas por los rebeldes fueron "presionados" para que regresaran a sentarse en sus autobuses, dijo Afandar.

El legislador local Salum Salum dijo a la emisora prooficialista al-Ikhbariya que se estaban realizando gestiones para resolver el problema y acusó a los rebeldes de estar añadiendo nuevas condiciones para frenar el acuerdo.

Un representante de la oposición, Ali Diab, dijo a la televisora Al-Arabiya que fueron evacuados menos hombres armados que lo acordado de las zonas prooficialistas y que eso era una violación del acuerdo.

El gobierno sirio y los rebeldes que negociaron el acuerdo tienen discrepancias sobre la evacuación de hombres armados de las poblaciones, informó Rami Abdurrahman, responsable del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.

Amer Burhan, un vecino de Zabadani, otra población rebelde que iba a evacuarse, dijo que no se había producido ninguna salida desde allí.

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