Giorgia Meloni asiste a gala de apertura de la Semana de la Moda de Milán tras diez años de ausencia
El gobierno italiano destinó 100 millones de euros para incentivar inversión en el sector de la moda
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, asistió el miércoles por la noche a la gala de apertura de la Semana de la Moda de Milán y a la inauguración de la exposición Dalí e la Moda en el Palazzo Reale, evento organizado por la Camera della Moda Italiana y el alcalde de Milán, Giuseppe Sala.
La presencia de Meloni marcó la primera vez en diez años que un jefe de gobierno italiano en funciones acude a la Semana de la Moda de Milán; la última ocasión fue en 2016, con el entonces primer ministro Matteo Renzi. El hecho ocurre mientras la industria de la moda italiana atraviesa un periodo de reestructuración: sus ingresos anuales cayeron 8% desde 2023, hasta 91,400 millones de euros en 2026, según datos de la Camera Nazionale della Moda Italiana (CNMI).
"Estoy aquí para reafirmar el apoyo y el compromiso del gobierno con uno de los sectores insignia del Made in Italy", escribió Meloni en su cuenta de Instagram sobre el evento. Su gobierno comprometió 100 millones de euros para incentivar la inversión en el sector textil y de confección.
Carlo Capasa, presidente de la Camera della Moda Italiana, señaló tras la semana de moda que el encuentro permitió "un diálogo constructivo sobre algunas de las prioridades clave del sector, desde el apoyo a las pequeñas y medianas empresas hasta la educación, la capacitación y el capital humano". Capasa subrayó que, en un momento de transformación económica y geopolítica, ese diálogo entre instituciones e industria resulta particularmente relevante.
La gala coincidió con una edición de la Semana de la Moda de Milán marcada por propuestas creativas: Gucci reconstruyó una de sus tiendas dentro de un centro de convenciones para presentar su nuevo diseño de espacios comerciales, mientras Prada centró su colección primavera-verano 2027 en un estudio de 63 faldas con paneles de velcro removibles. La casa Moschino, por su parte, debutó bajo la dirección creativa de Simone Rizzo y Loris Messina con un desfile ambientado en una calle urbana.
El respaldo económico y político anunciado por el gobierno italiano se suma a las apuestas comerciales de las marcas para intentar revertir la caída de ingresos del sector. La Camera della Moda Italiana adelantó que continuará el diálogo con el gobierno sobre financiamiento, formación y apoyo a manufactura en los próximos meses.