Infantino planea vender participaciones de los Mundiales a inversionistas privados, según reporte
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, impulsa un proyecto para permitir la participación de inversionistas privados en el negocio de las Copas del Mundo y el Mundial de Clubes mediante la creación de una nueva empresa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE). De acuerdo con una investigación publicada por The Times, la iniciativa contempla concentrar en esta sociedad los derechos comerciales de los principales torneos de la FIFA y abrir la puerta a capital privado con una valoración inicial de 20 mil millones de dólares.
Según el reporte, Infantino cuenta con el respaldo de importantes grupos financieros y empresarios cercanos al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre ellos Joshua Kushner, fundador de Thrive Eternal y hermano de Jared Kushner. También figuran como potenciales inversionistas J.P. Morgan, Apollo Sports, BANN Ventures, OpenEconomics y fondos vinculados a donantes de la Federación de Futbol de Estados Unidos.
La propuesta plantea que el 20 % del valor inicial de la empresa sea distribuido entre las 211 federaciones afiliadas a la FIFA, lo que permitiría entregar un bono de 20 millones de dólares a cada asociación nacional. Además, ese incentivo aumentaría 2 millones de dólares cada cuatro años, independientemente de las ganancias que generen las futuras ediciones de la Copa del Mundo.
Otro de los cambios contemplados sería la ampliación del Mundial de 2030 a 64 selecciones, una medida que reforzaría el crecimiento comercial del torneo. Sin embargo, especialistas advierten que esta expansión provocaría un mayor número de partidos, calendarios más saturados y un incremento en la carga física de los futbolistas, además de modificar los actuales procesos de clasificación.
El plan también otorgaría a Infantino un papel como director ejecutivo (CEO) de la nueva empresa, lo que, según estimaciones citadas por The Times, elevaría sus ingresos anuales de 6 millones a 64 millones de dólares.
La iniciativa ya enfrenta resistencia. La UEFA habría manifestado su rechazo al proyecto y, de acuerdo con diversas versiones, analiza medidas para impedir que el modelo avance. Asimismo, la FIFPRO, organización que representa a los futbolistas profesionales, ha reiterado sus críticas por la creciente saturación del calendario internacional y ha advertido que muchos jugadores disputan entre 75 y 85 partidos por temporada, lo que incrementa el riesgo de lesiones y desgaste físico.
Aunque la FIFA no ha confirmado oficialmente la creación de FIFA Forward Enterprise, el proyecto ha abierto un debate sobre el futuro del futbol internacional y el posible impacto que tendría la entrada de inversionistas privados en el control y la organización de las competiciones más importantes del deporte.