Yucatán

Investigadora de la Uady advierte que Viviendas del Bienestar saturarán servicios en Kanasín y Umán

El Infonavit ya contrató 24,696 viviendas en ambos municipios; la densidad en Kanasín superaría los 2,057 habitantes por kilómetro cuadrado

Por La Revista Peninsular · 26/09/2026 05:01
Investigadora de la Uady advierte que Viviendas del Bienestar saturarán servicios en Kanasín y Umán

Los complejos de Viviendas del Bienestar que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) construye en Kanasín y Umán triplicarán la demanda de agua potable, drenaje, escuelas y transporte en municipios que ya carecen de infraestructura suficiente para absorber ese crecimiento, advirtió María Elena Torres Pérez, doctora en Arquitectura e investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

El señalamiento cobra peso ante la escala de los proyectos: el Infonavit ha contratado hasta ahora 12,528 viviendas en tres complejos en Kanasín y 12,168 en Umán, para un total de 24,696 unidades. Con el promedio de ocupación vigente en el estado —3.2 personas por vivienda, según el Inegi— esos desarrollos albergarían a cerca de 79,000 personas adicionales en dos municipios que ya acusan déficit de servicios urbanos básicos.

Kanasín, que registra 178,651 habitantes y una densidad de 1,680 personas por kilómetro cuadrado —superior a la de Mérida, que tiene 1,231.7—, vería esa cifra escalar hasta 2,057.7 si los futuros residentes proceden de otros municipios. Ciudad Bienestar, el mayor desarrollo en ese municipio, contempla 6,920 viviendas en 39.4 hectáreas en la zona de Dzoyolá, lo que arroja una densidad de 562 habitantes por hectárea. La Ley de Fraccionamientos del Estado de Yucatán fija entre 150 y 300 habitantes por hectárea como límite para fraccionamientos sociales o populares. En Umán, el complejo Punta Cruz Eco proyecta 5,360 viviendas en edificios de dos niveles sobre 453,688 metros cuadrados, con una densidad de 378 personas por hectárea; el conjunto Ixchel sumará 6,504 departamentos, aunque aún no se ha publicado el contrato de obra.

«Todos los municipios que están alrededor de Mérida tienen una capacidad en cuanto a infraestructura, agua potable, servicio de gas, servicio de drenaje… Todos esos nuevos conjuntos que se quieren construir son de muy alta densidad. Entonces, estás triplicando tu demanda de agua potable, de infraestructura y de todo lo demás en el mismo espacio y eso es lo que produce el déficit. Y lo mismo pasa con el tema del equipamiento», precisó Torres Pérez. La investigadora añadió que el clima yucateco agrava el problema: las viviendas deben contar con dos ventanas por habitación para ventilación cruzada y separación suficiente entre unidades, condiciones que la alta densidad dificulta o cancela.

La Encuesta Intercensal del Inegi 2025 sitúa a Kanasín y Umán como los municipios de mayor crecimiento poblacional en el área metropolitana de Mérida tras la capital: en los últimos cinco años, Kanasín incorporó 36,712 nuevos habitantes y Umán, 12,689. Torres Pérez subrayó que estudios realizados por su grupo en desarrollos como Piedra de Agua, San Marcos Sustentable y Kanasín confirman que esos asentamientos carecen de infraestructura, equipamiento y conectividad adecuados. La especialista reconoció que el programa de vivienda social resuelve un déficit habitacional real, pero cuestionó el modelo urbano: «Creo que solo están construyendo casas. En el momento que no te las dan con el equipamiento que se requiere, ni garantizan la infraestructura y el espacio público que se requiere, ya no están haciendo ciudad».

Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular