Irán reporta la explosión de dos petroleros en el estrecho de Ormuz
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó que dos petroleros explotaron y quedaron inmovilizados cuando intentaban atravesar una ruta ubicada en la zona sur del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el comercio energético internacional.
De acuerdo con la versión de las autoridades iraníes, las embarcaciones ingresaron durante la noche del domingo a una vía que Teherán considera no autorizada e insegura. La Guardia Revolucionaria afirmó que los buques habrían sido alentados por las fuerzas estadounidenses para navegar por ese trayecto, cercano a las costas de Omán.
Hasta el momento, no se han difundido los nombres, las banderas ni las compañías responsables de los petroleros involucrados. Tampoco se ha confirmado si las explosiones dejaron personas heridas o fallecidas. La información sobre el incidente no pudo ser verificada de manera independiente inmediatamente después del anuncio iraní.
La Guardia Revolucionaria aseguró que el estrecho continuará siendo peligroso mientras permanezcan las operaciones militares estadounidenses en la región. “Esta vía no será segura para el tránsito de productos petroquímicos, ni siquiera para una sola gota de petróleo y gas”, advirtió el organismo militar iraní.
El reporte fue emitido después de que Irán señalara que cuatro embarcaciones habían intentado atravesar el estrecho mediante una ruta no autorizada, presuntamente después de apagar sus sistemas de navegación e ignorar varias advertencias. Según Teherán, dos de esos barcos sufrieron incidentes y tuvieron que detenerse, mientras que los otros dos abandonaron el trayecto.
Paralelamente, autoridades marítimas británicas recibieron un reporte sobre un barco que se encontraba en llamas cerca de la costa de Omán. En un primer momento no se estableció si ese incendio estaba relacionado directamente con los dos petroleros mencionados por Irán ni se determinó públicamente qué había provocado el fuego.
El episodio ocurre en medio del aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Las fuerzas estadounidenses realizaron una nueva ronda de ataques contra objetivos iraníes, incluyendo instalaciones militares, centros de mando, sistemas de defensa aérea, puntos de vigilancia costera y sitios relacionados con el lanzamiento de misiles y drones.
Washington sostiene que sus operaciones buscan reducir la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales y garantizar la circulación marítima. Teherán, por su parte, afirma que Estados Unidos pretende controlar el estrecho de Ormuz y responsabiliza a las fuerzas estadounidenses de empujar a los barcos hacia rutas que no cuentan con su autorización.
La inseguridad en la zona ha provocado una disminución considerable del tráfico marítimo. Durante la última semana, el promedio de cruces de superpetroleros cayó a aproximadamente dos embarcaciones diarias, frente a los ocho tránsitos registrados diariamente entre finales de junio y principios de julio. Cada uno de estos buques puede transportar hasta dos millones de barriles de petróleo.
Las compañías navieras también han reducido las transferencias de petróleo entre embarcaciones en el golfo de Omán ante el riesgo de nuevos ataques. Algunas empresas han optado por evitar los trayectos guiados por las fuerzas estadounidenses debido a las preocupaciones de seguridad y a la posibilidad de que sus barcos sean considerados objetivos por Irán.
El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto fundamental para el transporte internacional de petróleo y gas. Las explosiones reportadas aumentan la incertidumbre sobre la seguridad de las rutas comerciales y alimentan el temor de que la confrontación militar provoque nuevas interrupciones en el suministro energético y mayores presiones sobre los precios internacionales.