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Jaime Flores, el hermano de Diana Flores que será “enemigo” de México en el Mundial de Flag Football

Por La Revista Peninsular · 13/8/2026 10:19
Jaime Flores, el hermano de Diana Flores que será “enemigo” de México en el Mundial de Flag Football

Jaime Flores comparte con su hermana Diana Flores una vida marcada por el flag football, aunque en el Mundial de Flag Football 2026 sus caminos vuelven a encontrarse desde lados opuestos del campo. Mientras Diana es una de las principales figuras de la selección mexicana, Jaime forma parte del cuerpo técnico de Suiza, combinado que enfrentará al conjunto varonil de México durante la competencia organizada por la Federación Internacional de Futbol Americano (IFAF).

No será la primera ocasión en la que Jaime tenga que dejar de lado los colores mexicanos durante un partido internacional. En el Mundial de 2024, celebrado en Finlandia, formó parte del equipo suizo que derrotó a México 41-35 en el encuentro por la medalla de bronce.

Detrás de ese enfrentamiento existe una historia familiar profundamente ligada al deporte. Jaime nació en la Ciudad de México y creció cerca del campo de Águilas Blancas, donde comenzó a relacionarse desde muy pequeño con el futbol americano y el flag football.

Su incursión en este último deporte estuvo directamente relacionada con Diana. Jaime comenzó a entrenar cuando tenía cuatro o cinco años y durante buena parte de su infancia compartió los campos con su hermana. Ambos estuvieron bajo la formación de Julio Ocaña, entrenador al que Jaime identifica como una de las principales influencias en sus carreras.

El deporte siempre tuvo un papel importante dentro de la familia Flores. Jaime es el único hombre entre tres hermanos y creció en un entorno en el que sus padres promovieron constantemente actividades deportivas, artísticas y musicales. Aunque su padre había practicado futbol americano y esperaba que él siguiera ese camino, Jaime terminó encontrando una mayor afinidad con el flag.

El crecimiento deportivo de Diana también resultó determinante para él. Conforme ella comenzó a destacar y abrirse espacio dentro de una disciplina que todavía buscaba mayor reconocimiento, Jaime observó de cerca los obstáculos que enfrentaba su hermana y las posibilidades profesionales que comenzaban a surgir.

“Cuando Diana empezó en el flag, se abrió un mundo”, recordó Jaime al hablar sobre la influencia que tuvo la trayectoria de su hermana en su propia carrera.

La relación entre ambos ha trascendido los resultados deportivos. Jaime asegura que durante años ha acompañado a Diana en gran parte de sus partidos y, en momentos de presión, ha tratado de convertirse en un punto de apoyo para mantenerla concentrada.

“Somos un gran equipo Diana y yo”, afirmó.

Incluso mantienen un pequeño ritual antes de algunos encuentros: chocan las manos mientras Diana le pide que le comparta su poder. Para Jaime, esa complicidad también implica hablar con franqueza después de cada competencia, independientemente de si el resultado fue una victoria o una derrota.

Sin embargo, su propia carrera terminó tomando un rumbo internacional. La importancia que siempre concedió a sus estudios provocó que redujera su participación en el futbol americano durante el bachillerato, aunque nunca abandonó completamente el flag. Fue durante esa etapa cuando comenzó a experimentar como entrenador, principalmente en aspectos ofensivos.

Posteriormente decidió mudarse a Alemania con el objetivo de estudiar Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Técnica de Múnich. El cambio implicó aprender alemán desde cero y adaptarse a una nueva vida, pero hubo algo que se mantuvo intacto.

Para Jaime, el flag continuó siendo un “no negociable”.

En Múnich encontró un equipo con el que volvió a entrenar y competir en torneos. Más adelante apareció la posibilidad de incorporarse al proyecto de Suiza. Jaime presentó su candidatura cuando observó que la federación estaba construyendo su estructura juvenil y su experiencia diseñando sistemas ofensivos terminó abriéndole las puertas.

Su trabajo táctico tampoco es completamente desconocido en México. De acuerdo con Jaime, algunas de las jugadas utilizadas por Diana a lo largo de su carrera fueron diseñadas por él, una muestra de la colaboración deportiva que los hermanos han mantenido durante años.

Suiza aceptó su perfil y poco antes del Mundial de Finlandia 2024 comenzó su etapa dentro del combinado europeo. Desde entonces, el mexicano ha continuado creciendo como entrenador y aportando sus conocimientos a los planes ofensivos de la selección.

Ahora, el Mundial de Flag Football 2026 vuelve a colocar a Jaime frente al país en el que comenzó todo.

La competencia se disputa en Düsseldorf, Alemania, del 13 al 16 de agosto, y representa una nueva etapa para una disciplina que atraviesa un periodo de expansión internacional ante su futura incorporación al programa olímpico.

Para Jaime Flores, el duelo ante México tendrá inevitablemente un componente especial. Del otro lado estarán jugadores y entrenadores del país donde aprendió el deporte, mientras que él buscará cumplir su responsabilidad con Suiza.

Será nuevamente un “enemigo” deportivo de México durante algunos minutos, pero también otra muestra de cómo la familia Flores se ha convertido en una de las historias más representativas del crecimiento del flag football mexicano fuera y dentro del país.

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