Jalisco reducirá suministro de agua contaminada en Guadalajara durante seis meses
Más de un millón de personas enfrentarán desabasto mientras se planea un nuevo acueducto; vecinos convocan a megamarcha para el domingo 11 de octubre
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció este fin de semana que reducirá el suministro de agua proveniente de un sistema contaminado en la zona metropolitana de Guadalajara durante al menos seis meses, ante una crisis que dejó correr por los grifos de decenas de hogares un líquido oscuro, pestilente y de textura sospechosa.
La medida afectará, según especialistas consultados, a más de un millón de habitantes de la metrópoli tapatía. El anuncio llega en medio de una creciente presión social: vecinos organizados convocaron a una megamarcha para el domingo 11 de octubre y algunas protestas previas ya generaron tensiones en la ciudad.
Lemus precisó que, en paralelo al recorte de suministro, se iniciará la construcción de un nuevo acueducto sustituto. El mandatario no detalló en su comunicado la fuente de financiamiento, los responsables técnicos del proyecto ni el costo estimado de la obra.
Los testimonios de residentes afectados describen agua con coloraciones que la asemejan al petróleo o al lodo, además de un olor fétido. Los reportes comenzaron a multiplicarse en redes sociales y medios locales desde enero de este año, aunque fuentes consultadas señalan que el deterioro de la calidad del suministro se ha agravado de forma sostenida desde 2020.
La crisis expone la fragilidad de la infraestructura hidráulica del segundo núcleo urbano más poblado del país. Jalisco no cuenta, hasta ahora, con un calendario público ni con un plan de distribución alternativa —como pipas o centros de abastecimiento— que garantice el acceso al agua potable durante el periodo de reducción anunciado.