Keenan Allen enfrentaría suspensión mínima de tres partidos por caso de manejo bajo influencia
El receptor de los Colts, acusado formalmente de dos delitos menores tras su arresto en Indianápolis, quedaría fuera al menos tres semanas según fuentes de ESPN
Keenan Allen, receptor abierto de los Colts de Indianápolis, enfrenta una sanción mínima de tres juegos, de acuerdo con fuentes consultadas por ESPN. La medida llegaría luego de que la semana pasada se presentaran formalmente en su contra dos cargos por delitos menores derivados de su arresto por manejar bajo los efectos del alcohol el mes pasado en el centro de Indianápolis.
El caso se enmarca en la política de conducta personal de la NFL, que castiga las infracciones relacionadas con el consumo de alcohol al volante incluso cuando no derivan en delitos graves. Históricamente, la liga ha aplicado suspensiones de entre dos y tres partidos como piso para este tipo de faltas, por lo que la cifra mencionada por las fuentes coincide con el precedente disciplinario habitual, aunque el castigo final dependerá del resultado del proceso legal y de la revisión que haga la oficina del comisionado.
Para los Colts, la ausencia de Allen representaría un golpe directo a su ataque aéreo en un momento en que el equipo intenta consolidarse como contendiente en la conferencia americana. El receptor, adquirido para aportar experiencia y producción en rutas cortas y de posesión, es una pieza clave en la rotación ofensiva, y su eventual baja obligaría al cuerpo técnico a redistribuir cargas entre el resto de los receptores disponibles.
De cara a los próximos días, se espera que avance el proceso judicial por los cargos menores y que, en paralelo, la NFL determine el alcance final de la sanción. Hasta que ambos procesos concluyan, Allen seguirá entrenando con normalidad, aunque la sombra de una suspensión de al menos tres juegos ya condiciona la planeación de Indianápolis para el arranque de la temporada.