Kennedy Yanko transforma el metal y la pintura en una reflexión sobre la espiritualidad y el poder femenino en París
La artista estadounidense Kennedy Yanko presenta Ce qui nous rassemble (Lo que nos une), una exposición individual en la Cité de l’Architecture et du Patrimoine de París, donde explora la relación entre el arte, la espiritualidad, la identidad femenina y la transformación de los materiales. La muestra forma parte del programa público de Art Basel Paris 2026 y permanecerá abierta hasta el 3 de enero de 2027.
Reconocida por sus esculturas abstractas elaboradas con fragmentos de metal recuperado y capas de pintura, Yanko desarrolla una propuesta artística que convierte materiales industriales en composiciones orgánicas. Sus obras conservan las huellas del desgaste y del paso del tiempo, pero adquieren nuevos significados mediante un proceso creativo que combina la fuerza física con una sensibilidad estética particular.
En esta ocasión, la artista, radicada en Miami, presenta una serie de esculturas inspiradas en María Magdalena, una de las figuras femeninas más debatidas de la tradición cristiana. A través de esta referencia, Yanko cuestiona las interpretaciones históricas de la feminidad, la sexualidad y la devoción religiosa, al tiempo que propone una reflexión sobre la manera en que el poder femenino ha sido representado y distorsionado a lo largo de los siglos.
La elección del espacio expositivo desempeña un papel fundamental en la propuesta. Las esculturas contemporáneas conviven con reproducciones de elementos arquitectónicos procedentes de iglesias y catedrales francesas, estableciendo un diálogo entre el patrimonio religioso y las expresiones artísticas actuales. Este encuentro permite observar cómo las ideas de espiritualidad, transformación y trascendencia pueden manifestarse mediante materiales y lenguajes visuales diferentes.
Uno de los aspectos más distintivos del trabajo de Yanko es su tratamiento de los materiales. La artista utiliza piezas metálicas desechadas que posteriormente combina con superficies de pintura endurecida, conocidas como paint skins. El resultado son estructuras escultóricas que parecen encontrarse en constante transformación, con pliegues, curvas y texturas que contrastan con la rigidez original del metal.
Más allá de su apariencia, las obras plantean una reflexión sobre el acto de crear como una forma de autonomía, expresión personal y conexión espiritual. La transformación de materiales que alguna vez tuvieron una función específica se convierte en una metáfora de la capacidad humana para reinventarse y encontrar nuevas posibilidades a partir de experiencias anteriores.

La exposición también aborda la relación entre el cuerpo, el deseo y la identidad. A partir de la figura de María Magdalena, Yanko examina las tensiones entre lo sagrado y lo terrenal, así como las interpretaciones culturales que históricamente han condicionado la percepción de la sexualidad femenina. En sus esculturas, estas ideas se manifiestan mediante formas abstractas que permiten múltiples lecturas y evitan representaciones literales.
El título Ce qui nous rassemble resume una de las principales intenciones de la artista: explorar aquello que conecta a las personas más allá de sus diferencias. Desde esta perspectiva, la creación artística aparece como una experiencia compartida, capaz de establecer vínculos entre el pasado y el presente, la materia y la espiritualidad, así como entre la experiencia individual y la colectiva.
Con esta presentación en París, Kennedy Yanko continúa desarrollando un lenguaje escultórico que desafía las fronteras tradicionales entre pintura y escultura. Su participación en el programa público de Art Basel Paris 2026 sitúa su trabajo en un entorno donde el arte contemporáneo dialoga directamente con la historia arquitectónica y religiosa, invitando al público a reconsiderar el significado de la transformación, la memoria y la creación artística.